Residencias más seguras con ozono: innovación para proteger a los mayores

La desinfección con ozono en residencias de ancianos se presenta como una medida esencial para garantizar la salud y el bienestar de quienes viven en estos centros. Con la edad, el sistema inmunitario se vuelve más frágil, lo que hace a estas personas más vulnerables frente a infecciones y convierte a estos entornos en lugares donde la higiene ambiental es crítica.

En este contexto, el ozono se presenta como una tecnología con gran potencial. Su fuerte capacidad oxidante le permite actuar como biocida eficaz frente a bacterias, hongos y virus, sin dejar residuos químicos tras su aplicación. Una investigación reciente (Marcic et al., 2024) ha puesto el foco precisamente en su utilidad para reforzar la higiene de superficies de alto contacto —pomos, barandillas o mesas—, que suelen ser las principales vías de transmisión en estos espacios.

Los investigadores destacan que “la limpieza desinfectante de superficies es parte de un paquete de prevención de infecciones en residencias de ancianos”. En línea con ello, la Comisión de Higiene Hospitalaria y Prevención de Infecciones (KRINKO) establece que, en este tipo de entornos, deben emplearse métodos capaces de garantizar como mínimo eficacia bactericida y levuricida. En este sentido, los agentes basados en ozono pueden contribuir de forma valiosa, siempre dentro de un marco regulatorio y con garantías de seguridad. Además, desde julio de 2024 el ozono está reconocido en Europa como sustancia activa biocida, lo que abre nuevas posibilidades de aplicación en entornos comunitarios.

Eso sí, también se recuerda que su uso requiere protocolos claros. Algunas medidas clave son:

  • Evitar que residentes o trabajadores estén expuestos durante el proceso.
  • Respetar los valores límite de concentración de ozono en aire interior (0,12 mg/m³ como máximo).
  • Usar únicamente productos y equipos certificados para garantizar eficacia y seguridad.

Una de las vías más exploradas es el empleo de agua ozonizada estabilizada en procedimientos de limpieza húmeda. Aunque aún no todos los productos están aprobados como biocidas oficiales, ya se ha demostrado que alcanzan “reducciones de hasta el 99,99 % de determinados patógenos”, lo que evidencia el valor de la desinfección con ozono en residencias de ancianos para disminuir la presencia de gérmenes en superficies críticas.

En definitiva, la investigación resalta que el ozono puede convertirse en un refuerzo valioso en la higiene de residencias de ancianos, un ámbito donde la prevención de infecciones es esencial. Aplicado bajo control y siguiendo los protocolos de seguridad, esta tecnología representa un ejemplo claro de cómo el ozono puede aportar soluciones concretas a un reto social de primer nivel.

 

Referencia: Marcic, A., Matthiessen, A., Nienhaus, A., Gebel, J., Ilschner, C., Hornei, B., & Kramer, A. (2024). Can cleaning processes based on ozone be used for high-touch surfaces in nursing homes in areas critical for infection control? PubMed, 19, Doc63. https://doi.org/10.3205/dgkh000518

El ozono como herramienta eficaz en la potabilización del agua

El ozono se ha consolidado como una de las tecnologías más efectivas en el tratamiento de agua potable, gracias a su gran capacidad oxidante. Su aplicación permite eliminar contaminantes difíciles de remover mediante métodos convencionales y mejora cada una de las etapas del proceso de potabilización.

Un ejemplo claro de su efectividad fue documentado en un estudio técnico realizado en la planta de potabilización San Nicolás (Antioquia, Colombia), que abastece a una zona con condiciones retadoras: alta presencia de cianobacterias, metales disueltos y carga microbiológica. Este caso demuestra cómo el ozono actúa de forma integral, no solo como desinfectante, sino como optimizador del tratamiento.

 

¿Qué logra el ozono en el agua?

Aplicado en una etapa temprana del proceso, el ozono permite:

  • Oxidar hierro, manganeso y aluminio, facilitando su remoción
  • Eliminar eficientemente microorganismos patógenos, como Escherichia coli y enterococos
  • Reducir la materia orgánica natural, clave para evitar la formación de trihalometanos (THMs)
  • Mejorar notablemente el color, olor y sabor del agua
  • Disminuir el uso de químicos en etapas posteriores (coagulantes y desinfectantes)

 

Cómo responde el agua al tratamiento con ozono

Durante el estudio, se evaluaron distintas dosis de ozono en el tratamiento del agua cruda. Incluso con cantidades moderadas, los resultados fueron contundentes:

  • Se logró la remoción de hasta el 95% de metales disueltos
  • La eliminación de bacterias superó el 98% en algunos casos
  • Se observó una disminución significativa de la turbidez y los compuestos precursores de subproductos de desinfección

Estos efectos se tradujeron en una mejora integral del proceso y una mayor seguridad del agua potable producida.

 

¿Y en condiciones más críticas?

El estudio también sugiere que, en escenarios más críticos, una oxidación avanzada (combinando ozono con peróxido de hidrógeno – H₂O₂) podría potenciar aún más la remoción de compuestos resistentes, como pesticidas, fármacos o cianotoxinas.
Esta estrategia también contribuye a reducir la formación de subproductos nocivos durante la cloración final.

 

Conclusión

Este caso práctico confirma que el ozono es mucho más que un agente desinfectante: es una herramienta clave para modernizar y optimizar el tratamiento de agua potable, incluso en condiciones altamente desafiantes.

Desde la Asociación Ozono España, consideramos esencial difundir estos resultados, ya que refuerzan el papel del ozono como solución técnica eficaz, segura y sostenible en procesos de potabilización a nivel global.

 

Referencia: Vásquez Vásquez, M., Mira Betancur, R., & Zúñiga-Benítez, H. (2023). Efecto de la aplicación de ozono como preoxidante en el proceso de potabilización en la planta San Nicolás. En Memorias del 2do Congreso Internacional sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (Vol. 1, No. 1, p. 115). Tecnológico de Antioquia I.U.
Disponible en: https://www.tdea.edu.co/images/tdea/galeria/2023_g/MemoriasTdeAodssep2023.pdf#page=116

Ozono en interiores: evidencia real de desinfección en autobuses (más del 99,9%)

Mantener limpios los espacios cerrados con mucho tránsito no es sencillo: barandillas, asientos y agarraderas acumulan microbios a lo largo del día. En este escenario, el ozono destaca por su poder biocida y por llegar a rincones donde otros métodos no siempre alcanzan. Un estudio realizado en autobuses públicos, en condiciones reales, aporta pruebas claras de su eficacia y refuerza la ozono desinfección de interiores como práctica fiable.

 

¿Qué se evaluó?

Se aplicó un tratamiento de ozono gaseoso en el interior de un autobús público, siempre sin personas presentes y con eliminación del ozono residual antes de volver a usarlo. Para medir la eficacia se emplearon dos “organismos centinela” habituales en higiene ambiental:

  • Un virus modelo de coronavirus, representativo de virus con envoltura.
  • Staphylococcus aureus, una bacteria común en superficies.

 

¿Qué se observó?

El ozono redujo de forma contundente la presencia de virus y bacterias en el vehículo. Cuando el protocolo ajustó el tiempo de contacto y elevó la humedad del ambiente durante el tratamiento, la inactivación superó el 99,9% en las superficies analizadas. Es decir, aplicado con los parámetros adecuados, el sistema fue altamente eficaz.

 

Las claves que marcan la diferencia

  • Tiempo de contacto y humedad: con un poco más de tiempo y humedad controlada, el rendimiento del ozono mejora de manera notable.
  • Cobertura homogénea: al ser un gas, puede alcanzar zonas difíciles y puntos de contacto que suelen pasar desapercibidos.
  • Uso responsable: el tratamiento se realiza sin personas dentro y, antes de reabrir, se elimina el ozono sobrante para volver a niveles seguros.
  • Procedimiento repetible: el protocolo es automatizable y estandarizable, ideal para flotas y otros interiores con características similares.

 

¿Qué gana tu espacio con el ozono?

Una solución eficaz, escalable y sin residuos químicos. Tras el tratamiento y su abatimiento, el espacio queda listo para reabrir sin restos de productos sobre superficies. Además, el ozono complementa (no sustituye) la limpieza habitual: ayuda a elevar el listón higiénico en entornos con mucha rotación de personas.

 

Conclusión

La evidencia en condiciones reales confirma al ozono como biocida eficaz para la desinfección de interiores. Con protocolos responsables —cuidando tiempo, humedad y verificación final— se alcanzan altos niveles de inactivación en espacios complejos como los autobuses. Una herramienta segura y sostenible para mejorar la higiene donde más se necesita.

 

Referencia: Neves, E. S., Ng, C. T., Pek, H. B., Goh, V. S. L., Mohamed, R., Osman, S., Ng, Y. K., Kadir, S. A., Nazeem, M., She, A., Sim, G., Aik, J., Ng, L. C., Octavia, S., Fang, Z., Wong, J. C. C., & Setoh, Y. X. (2023). Field trial assessing the antimicrobial decontamination efficacy of gaseous ozone in a public bus setting. Science of the Total Environment, 876, 162704. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2023.162704

Un equipo del SCSU descubre un tratamiento con ozono para controlar las plagas de productos almacenados

Los insectos que afectan a los productos almacenados son responsables de pérdidas millonarias cada año en granos, legumbres, frutos secos, nueces y especias. Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Sur (SCSU), con el apoyo del National Institute of Food and Agriculture (USDA), han demostrado que el uso de ozono en el control de plagas de productos almacenados puede convertirse en una alternativa eficaz, segura y sostenible frente a los pesticidas químicos tradicionales.

 

El proyecto, liderado por la Dra. Rizana Mahroof, analizó los efectos del ozono sobre dos plagas de gran relevancia económica: el gorgojo rojo de la harina y la polilla india de la harina. Se probaron diferentes concentraciones y tiempos de exposición en huevos, larvas, pupas y adultos. El estudio confirmó que los huevos son la etapa más resistente, lo que exigió un análisis más profundo de su tolerancia.

 

Como parte del seguimiento, los investigadores evaluaron la eficacia del ozono en distintas superficies de construcción habituales en instalaciones de almacenamiento. Los resultados mostraron que materiales como aluminio, madera, hormigón, vinilo o vidrio apenas absorben el gas, manteniendo una mortalidad superior al 95 % en todas las superficies.

 

El estudio resalta que la eficacia del ozono varía según la especie, la etapa de vida, la dosis y el tiempo de exposición, así como la presencia o ausencia de alimento. Por ello, subraya la importancia de ampliar las pruebas a otras especies de insectos y de evaluar su penetración en materiales de envasado.

 

Conclusión

Los resultados obtenidos refuerzan la idea de que el ozono puede convertirse en una alternativa real para la protección de productos almacenados, ofreciendo una solución más segura, sostenible y respetuosa con el medio ambiente frente al uso de pesticidas químicos tradicionales.

 

Referencia: National Institute of Food and Agriculture (USDA). (2022). SCSU Team Finds Ozone Treatment to Manage Stored-Product Pests. Recuperado de: https://www.nifa.usda.gov/about-nifa/impacts/scsu-team-finds-ozone-treatment-manage-stored-product-pests

Ozono en la industria alimentaria: seguridad, frescura y vida útil prolongada

La seguridad alimentaria y la calidad de los productos que llegan a la mesa del consumidor son retos cada vez más exigentes para la industria. Reducir la presencia de microorganismos patógenos sin afectar el valor nutricional ni las propiedades sensoriales de los alimentos es un objetivo prioritario. En este contexto, el ozono en la industria alimentaria se consolida como una de las tecnologías más prometedoras, gracias a su elevada capacidad oxidativa, su rápida acción antimicrobiana y una ventaja diferencial: se descompone en oxígeno, sin dejar residuos.

 

Un desinfectante natural con múltiples aplicaciones

El ozono puede emplearse en fase gaseosa o en fase acuosa, adaptándose a distintas etapas del procesamiento de alimentos. Su eficacia está bien documentada frente a bacterias como Escherichia coli, Salmonella o Listeria monocytogenes, así como frente a hongos, levaduras y mohos responsables del deterioro de los productos.

Aunque en este blog hemos abordado en varias ocasiones los beneficios del ozono para frutas y verduras frescas, su potencial se extiende mucho más allá. Investigaciones recientes destacan su papel clave también en carnes, cereales y productos de grano, ampliando el abanico de aplicaciones para garantizar alimentos más seguros y con mayor vida útil.

 

Más allá de frutas y verduras: carnes y cereales bajo la lupa

En el caso de las carnes, el ozono aplicado en frío ha demostrado reducir de forma significativa la presencia de bacterias como E. coli y microorganismos mesófilos aeróbicos, además de frenar el crecimiento de mohos y levaduras en la superficie. Estos efectos se traducen en una vida útil más prolongada, aspecto clave en cadenas de suministro donde la frescura es determinante.

El ozono acuoso también ha mostrado resultados comparables a desinfectantes como el dióxido de cloro frente a patógenos como Salmonella, con la ventaja de no dejar residuos químicos en el producto final. No obstante, concentraciones elevadas o tiempos de exposición excesivos pueden afectar el color o acelerar procesos de oxidación lipídica, lo que refuerza la necesidad de aplicar protocolos cuidadosamente ajustados que equilibren seguridad y calidad sensorial.

En los productos de grano, el ozono aporta beneficios adicionales. Además de reducir microorganismos, se ha comprobado su eficacia en la degradación de micotoxinas como aflatoxinas y ocratoxina A, compuestos de gran preocupación para la salud pública.

También se ha empleado como fumigante natural frente a insectos que dañan los granos almacenados, constituyendo una alternativa más segura y sostenible que pesticidas químicos de alta toxicidad, como el bromuro de metilo. Tanto en forma gaseosa como acuosa, el ozono ha mostrado ser eficaz en la descontaminación y preservación de cereales, siempre que se controlen las dosis y tiempos de exposición para garantizar la inocuidad sin comprometer sus propiedades organolépticas.

 

Un futuro prometedor para la tecnología del ozono

Los estudios revisados subrayan que el éxito del ozono depende de factores intrínsecos (tipo de alimento, carga microbiana, propiedades del producto) y extrínsecos (concentración, tiempo de exposición, humedad). Además, la combinación del ozono con otras tecnologías de procesamiento no térmico —como altas presiones o ultrasonidos— abre un camino prometedor para reforzar su eficacia sin comprometer las cualidades sensoriales de los alimentos.

En definitiva, la ozonización y el uso del ozono en la industria alimentaria se perfilan como tecnologías clave para responder a la demanda creciente de productos seguros, frescos y libres de residuos químicos. Su aplicación en frutas, verduras, carnes y cereales refuerza la idea de que el ozono no solo protege la salud del consumidor, sino que también impulsa un modelo de producción más sostenible.

 

Referencia: Xue, W., Macleod, J., & Blaxland, J. (2023). The Use of Ozone Technology to Control Microorganism Growth, Enhance Food Safety and Extend Shelf Life: A Promising Food Decontamination Technology. Foods, 12(4), 814. https://doi.org/10.3390/foods12040814

Micro y nanoburbujas de ozono: una solución eficaz y sostenible contra los pesticidas en frutas y verduras

El uso de pesticidas ha sido clave para sostener la producción agrícola en un mundo con una demanda de alimentos en constante crecimiento. Sin embargo, su uso intensivo genera un problema crítico: los residuos químicos que permanecen en frutas y verduras (F&V) después de la cosecha. Estos residuos no solo suponen un riesgo para la salud de los consumidores, sino que también impactan en el medio ambiente y provocan pérdidas económicas al restringir exportaciones de productos que no cumplen con las normativas internacionales. En este contexto, las micro y nanoburbujas de ozono (MNBO) se perfilan como una de las tecnologías más prometedoras para eliminar pesticidas de manera eficaz y sostenible.

 

El potencial de las micro y nanoburbujas

Las microburbujas (10–100 µm) y nanoburbujas (a escala nanométrica) presentan propiedades únicas:

  • Mayor área de contacto gas-líquido.
  • Larga permanencia en medios acuosos.
  • Generación de radicales libres altamente oxidantes (·OH) al colapsar.

Estas características permiten una degradación más eficiente de los pesticidas residuales en la superficie de frutas y verduras, así como en aguas utilizadas para el lavado y el riego.

Diversos estudios han demostrado tasas de eliminación muy superiores cuando el ozono se combina con esta tecnología. Por ejemplo, en ensayos con manzanas tratadas con ozono + microburbujas, se logró la degradación completa de pesticidas en pocos minutos, superando ampliamente otros métodos de lavado convencionales.

 

Más allá de la agricultura

El valor de la tecnología de micro y nanoburbujas de ozono no se limita al campo agrícola. Sus aplicaciones se están explorando en:

  • Acuicultura y pesca, para mejorar la calidad del agua y reducir contaminantes.
  • Industrias alimentarias, para el lavado y procesado de materias primas.
  • Almacenamiento y envasado, como estrategia de conservación libre de químicos.
  • Remediación de suelos y aguas contaminadas, reduciendo pesticidas persistentes y mejorando la salud del suelo.

De este modo, las MNBO no solo ofrecen una alternativa eficaz para eliminar pesticidas, sino que también apoyan la sostenibilidad ambiental y refuerzan la competitividad del comercio internacional al garantizar productos más seguros.

 

Conclusión

La aplicación de micro y nanoburbujas de ozono representa un salto cualitativo en la lucha contra los residuos de pesticidas. Su eficacia para degradar compuestos tóxicos, junto con su seguridad ambiental al descomponerse en oxígeno, la convierten en una tecnología clave para el futuro de la agricultura sostenible.

Adoptar estas soluciones no solo contribuye a la protección de la salud humana y la reducción del impacto ambiental, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades de exportación y competitividad para los productores. El reto ahora está en seguir investigando, optimizando su implementación y contar con políticas de apoyo que faciliten su adopción a gran escala.

 

Referencia: Pal, P., & Kioka, A. (2025). Micro and nanobubbles enhanced ozonation technology: A synergistic approach for pesticides removal. Comprehensive Reviews In Food Science And Food Safety, 24(2). https://doi.org/10.1111/1541-4337.70133

Desinfección de aguas residuales con ozono: eficacia sin residuos tóxicos

La desinfección de aguas residuales con ozono se está posicionando como una de las soluciones más eficaces para garantizar la reutilización segura del agua, un desafío clave para la sostenibilidad y la salud pública. En este contexto, el tratamiento avanzado con ozono y biofiltración se consolida como una alternativa eficaz frente a tecnologías como la ósmosis inversa o la filtración por membranas. Este sistema no solo desinfecta de forma segura, sino que también reduce el impacto ambiental y puede adaptarse a diferentes necesidades de tratamiento.

Uno de los mayores retos de este enfoque es lograr una eliminación completa de patógenos —como virus, bacterias y esporas resistentes— mientras se evita la formación de subproductos no deseados, como el bromato, y se eliminan contaminantes químicos presentes en pequeñas cantidades (TrOC).

Un estudio reciente evaluó a escala piloto cómo funciona el ozono aplicado directamente en aguas residuales tratadas de forma secundaria. Los resultados fueron contundentes: se consiguieron reducciones superiores a 6 logaritmos en virus modelo y hasta 4 logaritmos en E. coli (lo que equivale a eliminar entre el 99,99% y el 99,9999% de los microorganismos). Además, mantener un pequeño nivel de ozono residual en el agua resultó fundamental para eliminar microorganismos especialmente resistentes, como las bacterias formadoras de esporas.

 

Control del bromato en la desinfección de aguas residuales con ozono

El ozono es el protagonista del tratamiento: es el desinfectante que inactiva virus, bacterias y microorganismos resistentes, garantizando la seguridad microbiológica del agua. Sin embargo, cuando el agua contiene bromuro, la reacción química durante la ozonización puede generar bromato, un subproducto no biodegradable y regulado por su potencial riesgo para la salud.

El reto es claro: aprovechar al máximo el poder biocida del ozono sin producir niveles peligrosos de bromato. Para ello, el estudio evaluó dos estrategias que actúan como “asistentes” del proceso:

  • Monocloramina, que redujo el bromato en un 80% pero ralentizó ciertas reacciones del ozono, limitando la eliminación de contaminantes orgánicos persistentes.
  • Peróxido de hidrógeno, que disminuyó el bromato en un 36% y potenció la oxidación de contaminantes, aunque reduce el tiempo de contacto del ozono con el agua, lo que lo hace menos apto para eliminar microorganismos muy resistentes como protozoos.

En ambos casos, el ozono siguió siendo el agente desinfectante principal, logrando reducciones superiores a 6 logaritmos en virus y 4 logaritmos en E. coli. La diferencia radica en cómo cada estrategia de control químico afecta la química del agua y, por tanto, la eficacia global del tratamiento.

 

Implicaciones para la reutilización de agua

El trabajo subraya que la desinfección de aguas residuales con ozono permite equilibrar la desinfección, la oxidación de contaminantes y el control de subproductos, optimizando el proceso según la calidad del agua y las metas de tratamiento. Además, valida a escala piloto que este sistema es escalable a aplicaciones reales, lo que aporta confianza para su implantación en plantas de reutilización.

Las tendencias actuales apuntan a un incremento en el uso del ozono, con normativas como las de la Junta Estatal de Aguas de California que ya recomiendan ozono/biofiltración como etapa previa a la ósmosis inversa en la reutilización potable directa. También en Europa crece el interés por esta tecnología para tratar contaminantes persistentes y garantizar la calidad microbiológica del agua reciclada.

 

Conclusión

El estudio demuestra que el ozono es un biocida eficaz, seguro y adaptable para el tratamiento de aguas residuales destinadas a reutilización, incluso en condiciones desafiantes como la presencia de bromuro. Su capacidad para inactivar patógenos, oxidar contaminantes y adaptarse a diferentes marcos regulatorios lo convierte en una herramienta clave para una gestión hídrica más sostenible y libre de residuos tóxicos.

 

Referencia: Hogard, S., Pearce, R., Gonzalez, R., Yetka, K., & Bott, C. (2023). Optimizing Ozone Disinfection in Water Reuse: Controlling Bromate Formation and Enhancing Trace Organic Contaminant Oxidation. Environmental Science & Technology, 57(47), 18499–18508. https://doi.org/10.1021/acs.est.3c00802

Ozono en fertirrigación: más biomasa y nutrientes en el tomate

En un momento en que el sector agroalimentario busca alternativas más sostenibles y eficientes, la fertirrigación con ozono en tomate empieza a destacar como una herramienta prometedora para mejorar la calidad y el rendimiento de los cultivos. Una reciente investigación ha puesto a prueba esta técnica en plantas de tomate, revelando resultados alentadores que refuerzan el valor del ozono como aliado en la agricultura moderna.

 

Contexto y objetivos del estudio

El ozono (O₃) es conocido por su alto poder oxidante y su uso como desinfectante en múltiples sectores, incluida la agricultura. Sin embargo, su aplicación disuelta en agua a través de fertirrigación es una línea de trabajo emergente. Este estudio se centró en evaluar cómo afecta esta técnica al crecimiento, la fisiología y la nutrición del tomate (Solanum lycopersicum), con el objetivo de establecer si el ozono puede actuar no solo como biocida, sino también como bioestimulante.

Para ello, se llevaron a cabo dos ensayos simultáneos. El primero evaluó los efectos generales de la fertirrigación con ozono, y el segundo determinó la concentración óptima para maximizar el desarrollo de la planta.

 

Principales resultados

Los hallazgos más destacados del estudio fueron:

  • Las plantas de tomate fertirrigadas con 0,36 mg/L de ozono mostraron el mayor peso seco total.
  • Aumentaron significativamente las concentraciones foliares de fósforo (P) y potasio (K).
  • También se observó un incremento en la clorofila total y en los pigmentos fotosintéticos, lo cual indica una mejora en la actividad fotosintética.
  • Aunque el área foliar se redujo ligeramente, no se detectaron efectos negativos en el desarrollo general de la planta.
  • La absorción total de nitrógeno (N) no se vio afectada por el ozono, pero sí cambió su distribución interna, aumentando su presencia en hojas y raíces.

 

Interpretación de los resultados

La aplicación de ozono en fertirrigación, además de su efecto desinfectante sobre patógenos del suelo, parece activar ciertos mecanismos fisiológicos que favorecen el crecimiento vegetal. El incremento en biomasa y en la acumulación de nutrientes esenciales como P y K sugiere que el ozono puede facilitar una absorción más eficiente de estos elementos, posiblemente mediante la activación de transportadores específicos.

El estudio también señala que, si bien el ozono puede inducir cierto estrés oxidativo leve, este no compromete el desarrollo general de la planta cuando se aplica en concentraciones adecuadas. Al contrario, podría estar relacionado con respuestas adaptativas que mejoran la eficiencia metabólica del cultivo.

 

Conclusiones

Los resultados de este trabajo confirman que la fertirrigación con ozono disuelto es una estrategia viable y prometedora para la mejora del rendimiento y la calidad nutricional del tomate. Entre los beneficios más relevantes se encuentran:

  • Incremento del peso seco total de la planta.
  • Aumento de pigmentos y potencial fotosintéticos.
  • Mayor acumulación de fósforo y potasio en las hojas.
  • Potencial reducción de insumos fertilizantes y fitosanitarios.

Estos hallazgos invitan a seguir explorando las aplicaciones agronómicas del ozono en otros cultivos hortícolas. Con un uso controlado y bien dosificado, el ozono no solo actúa como biocida, sino que se perfila como una herramienta sostenible para mejorar la eficiencia y la resiliencia de los cultivos.

 

Referencia: Ruiz-Espin, A., Garcia-Caparros, P., Llanderal, A., Colunje, J., Moreira, J. F., & Lao, M. T. (2023). Physiological and Nutritional Responses to Ozone Application in Tomato Seedling Plants. Agriculture, 13(1), 60. https://doi.org/10.3390/agriculture13010060

Más allá del frío: el ozono como aliado para conservar mangos frescos hasta 28 días

El mango es una de las frutas tropicales más apreciadas a nivel mundial, pero también una de las más sensibles al frío. Esta condición limita su almacenamiento por debajo de los 13 °C, ya que puede desencadenar un trastorno fisiológico conocido como daño por frío (chilling injury, CI), que deteriora su apariencia y reduce drásticamente su vida útil y valor comercial.

Con el objetivo de mejorar la conservación postcosecha del mango, un equipo de investigación de la Edith Cowan University (Australia) ha explorado el uso de una técnica sencilla y sostenible: la ozonización acuosa para conservar mangos, es decir, la inmersión de la fruta en agua enriquecida con ozono. El estudio evaluó si este tratamiento podía reducir el daño por frío y mejorar la calidad de los mangos ‘Kensington Pride’ durante el almacenamiento refrigerado hasta 28 días.

 

El tratamiento: inmersión en agua ozonizada

Los investigadores aplicaron un baño de agua ozonizada (1 mg de ozono por segundo) durante 10, 20 o 30 minutos a mangos recolectados en su punto óptimo de madurez. Luego, las frutas fueron almacenadas a 5 °C durante 21 y 28 días.

Los resultados fueron concluyentes:

  • Con 10 minutos de tratamiento, se redujo el índice de daño por frío en un 62,5 % (a 21 días) y un 42,9 % (a 28 días).
  • La incidencia del daño también disminuyó hasta en un 41 % frente al grupo control.
  • Se observó una menor pérdida de peso, junto con una notable reducción de compuestos asociados al daño oxidativo, como el malondialdehído (MDA) y el peróxido de hidrógeno (H₂O₂).

 

Mecanismo de acción: fortalecimiento antioxidante

El tratamiento con agua ozonizada no solo previno el deterioro visible, sino que activó el sistema de defensa antioxidante del mango. Se incrementaron las actividades de enzimas clave del ciclo ascorbato-glutatión (AsA-GSH) —como la APX, GR, DHAR y MDHAR— que protegen las membranas celulares frente al estrés oxidativo inducido por el frío.

Además, los mangos tratados conservaron su firmeza, su color natural y el equilibrio entre dulzor y acidez que caracteriza a esta fruta. Estos parámetros, medidos mediante el contenido de azúcares y ácidos orgánicos, se mantuvieron estables durante el almacenamiento, sin afectar el sabor ni la calidad comercial del fruto.

 

Conclusiones

Este estudio demuestra que un tratamiento de solo 10 minutos de inmersión en agua ozonizada es suficiente para extender la vida útil de los mangos ‘Kensington Pride’ hasta 28 días en frío, reduciendo de forma significativa el daño por frío y preservando su calidad estructural y bioquímica.

La ozonización acuosa para conservar mangos se presenta como una tecnología postcosecha efectiva, limpia y operativamente muy versátil. Su aplicación es especialmente adecuada para procesos breves como el lavado o el hidroenfriamiento, ya que el ozono disuelto en agua se descompone rápidamente en oxígeno, lo que facilita su uso sin dejar residuos ni tiempos de espera prolongados.

Además de reducir el desperdicio alimentario, esta estrategia abre nuevas posibilidades para la exportación a mercados lejanos, ampliando el potencial comercial del mango sin comprometer su calidad.

 

Referencia: Vithana, M., Hasan, M.U., Shah, H. et al. Postharvest aqueous ozonation alleviates chilling injury by upregulating ascorbate-glutathione (AsA-GSH) cycle and associated antioxidant enzymes in cold-stored ‘kensington pride’ mango fruit. Plant Growth Regul (2025). https://doi.org/10.1007/s10725-025-01358-8

Agua ozonizada en el riego: más tomates, menos enfermedades y una agricultura más sostenible

¿Y si regar con agua ozonizada te permitiera duplicar la producción de tomates sin necesidad de añadir fertilizantes?
Esa es la principal conclusión de un estudio experimental realizado en Argelia que pone sobre la mesa una alternativa ecológica, efectiva y científicamente probada para mejorar el rendimiento agrícola: el riego con agua ozonizada como solución integral.

En Asociación Ozono España hemos seguido de cerca esta investigación, que demuestra cómo el ozono puede aplicarse en agricultura no solo como biocida, sino como estimulador del crecimiento vegetal, ayudando incluso en suelos pobres o sin fertilización añadida.

 

Un invernadero, tres tipos de suelo y múltiples dosis de ozono

El experimento se llevó a cabo en un invernadero agrícola donde se sembraron 240 plantas de tomate en suelos con diferentes niveles de compost (0 %, 10 %, 20 %, 40 %). A lo largo de 10 semanas, las plantas fueron regadas dos veces por semana con agua ozonizada a distintas concentraciones (1, 2 y 3 ppm), comparándolas con un grupo de control regado con agua normal.

El resultado fue claro:
El riego con agua ozonizada a 2 ppm duplicó la producción de tomates en suelos sin fertilización.
✅ También se observaron mejoras en la longitud del tallo, desarrollo radicular, número de hojas y vitalidad general de la planta.
✅ En algunos casos, el rendimiento con ozono superó al de los suelos con compost pero sin ozono, lo que sugiere que el ozono puede sustituir parcialmente a los fertilizantes orgánicos.

 

¿Por qué funciona el ozono en el riego?

El ozono es un potente oxidante con efecto antimicrobiano, lo que lo hace ideal para desinfectar el agua de riego y el entorno radicular. En este estudio se comprobó que:

  • El ozono ayudó a desinfectar las raíces, reduciendo la presencia de hongos como Fusarium o bacterias como Phytophthora.
  • Mejoró la estructura y aireación del suelo, favoreciendo el desarrollo de raíces más largas y densas.
  • En cuanto a los frutos, los tomates regados con ozono presentaron un sabor más dulce, mayor contenido de azúcares y un perfil nutricional ligeramente superior.

 

Implicaciones para el sector agrícola

Este tipo de resultados abre la puerta a una agricultura más sostenible, menos dependiente de químicos, y especialmente útil en:

  • Regiones con suelo empobrecido o en recuperación.
  • Cultivos de alto valor como hortalizas, frutales o plantas aromáticas.
  • Sistemas de producción que busquen reducir la huella ambiental y al mismo tiempo aumentar el rendimiento.

 

Conclusión

El riego con agua ozonizada no solo es seguro y viable, sino que también ofrece una alternativa real y eficaz para aumentar la productividad y la sanidad vegetal. Su uso, bien dosificado y adaptado al tipo de cultivo, puede representar un cambio de paradigma en la agricultura ecológica y tecnificada.

En Asociación Ozono España seguiremos de cerca este tipo de avances científicos para compartir contigo soluciones sostenibles y técnicamente validadas.

 

Referencia: Labair, H., Nemmich, S., Charif, K. C., Ramdani, N., Nassour, K., Reguig, M., & Tilmatine, A. (2024). Investigating the synergistic impact of ozonated water irrigation and organic fertilization on tomato growth. Emirates Journal of Food and Agriculture, 36, 1–9. https://doi.org/10.3897/ejfa.2024.119905