El mango es una de las frutas tropicales más apreciadas a nivel mundial, pero también una de las más sensibles al frío. Esta condición limita su almacenamiento por debajo de los 13 °C, ya que puede desencadenar un trastorno fisiológico conocido como daño por frío (chilling injury, CI), que deteriora su apariencia y reduce drásticamente su vida útil y valor comercial.
Con el objetivo de mejorar la conservación postcosecha del mango, un equipo de investigación de la Edith Cowan University (Australia) ha explorado el uso de una técnica sencilla y sostenible: la ozonización acuosa para conservar mangos, es decir, la inmersión de la fruta en agua enriquecida con ozono. El estudio evaluó si este tratamiento podía reducir el daño por frío y mejorar la calidad de los mangos ‘Kensington Pride’ durante el almacenamiento refrigerado hasta 28 días.
El tratamiento: inmersión en agua ozonizada
Los investigadores aplicaron un baño de agua ozonizada (1 mg de ozono por segundo) durante 10, 20 o 30 minutos a mangos recolectados en su punto óptimo de madurez. Luego, las frutas fueron almacenadas a 5 °C durante 21 y 28 días.
Los resultados fueron concluyentes:
- Con 10 minutos de tratamiento, se redujo el índice de daño por frío en un 62,5 % (a 21 días) y un 42,9 % (a 28 días).
- La incidencia del daño también disminuyó hasta en un 41 % frente al grupo control.
- Se observó una menor pérdida de peso, junto con una notable reducción de compuestos asociados al daño oxidativo, como el malondialdehído (MDA) y el peróxido de hidrógeno (H₂O₂).
Mecanismo de acción: fortalecimiento antioxidante
El tratamiento con agua ozonizada no solo previno el deterioro visible, sino que activó el sistema de defensa antioxidante del mango. Se incrementaron las actividades de enzimas clave del ciclo ascorbato-glutatión (AsA-GSH) —como la APX, GR, DHAR y MDHAR— que protegen las membranas celulares frente al estrés oxidativo inducido por el frío.
Además, los mangos tratados conservaron su firmeza, su color natural y el equilibrio entre dulzor y acidez que caracteriza a esta fruta. Estos parámetros, medidos mediante el contenido de azúcares y ácidos orgánicos, se mantuvieron estables durante el almacenamiento, sin afectar el sabor ni la calidad comercial del fruto.
Conclusiones
Este estudio demuestra que un tratamiento de solo 10 minutos de inmersión en agua ozonizada es suficiente para extender la vida útil de los mangos ‘Kensington Pride’ hasta 28 días en frío, reduciendo de forma significativa el daño por frío y preservando su calidad estructural y bioquímica.
La ozonización acuosa para conservar mangos se presenta como una tecnología postcosecha efectiva, limpia y operativamente muy versátil. Su aplicación es especialmente adecuada para procesos breves como el lavado o el hidroenfriamiento, ya que el ozono disuelto en agua se descompone rápidamente en oxígeno, lo que facilita su uso sin dejar residuos ni tiempos de espera prolongados.
Además de reducir el desperdicio alimentario, esta estrategia abre nuevas posibilidades para la exportación a mercados lejanos, ampliando el potencial comercial del mango sin comprometer su calidad.
Referencia: Vithana, M., Hasan, M.U., Shah, H. et al. Postharvest aqueous ozonation alleviates chilling injury by upregulating ascorbate-glutathione (AsA-GSH) cycle and associated antioxidant enzymes in cold-stored ‘kensington pride’ mango fruit. Plant Growth Regul (2025). https://doi.org/10.1007/s10725-025-01358-8
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