Ozono para descontaminar EPI: una alternativa rápida, seca y sin residuos persistentes

La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia del equipo de protección personal en entornos sanitarios y de laboratorio. Mascarillas N95, protectores faciales y otros elementos se convirtieron en una barrera esencial frente a patógenos altamente transmisibles.

Sin embargo, también evidenció dos grandes retos: la escasez de estos equipos en momentos críticos y el impacto ambiental derivado del uso masivo de materiales desechables. En este contexto, la búsqueda de métodos eficaces, seguros y sostenibles para su descontaminación sigue siendo una línea clave de investigación.

 

El reto de descontaminar sin dañar los materiales

La reutilización del EPI requiere sistemas capaces de eliminar microorganismos sin comprometer la integridad del material ni su capacidad de protección.

Los métodos tradicionales, como determinados desinfectantes químicos, la radiación ultravioleta o la esterilización en autoclave, pueden presentar limitaciones como la generación de residuos, la degradación de los materiales o la complejidad operativa.

Frente a estos retos, el ozono destaca por su elevada capacidad oxidante y por una característica especialmente relevante: tras su uso, se descompone en oxígeno, evitando la generación de residuos persistentes.

 

Un sistema de desinfección en seco basado en ozono

El estudio analizado evalúa un dispositivo de desinfección en seco basado en ozono, diseñado para trabajar en condiciones controladas de baja presión y sin necesidad de humedad.

A diferencia de otros sistemas que requieren tiempos prolongados o condiciones específicas, este enfoque permite realizar ciclos relativamente cortos, lo que facilita su aplicación en entornos donde la rapidez y la operatividad son factores clave.

El sistema genera concentraciones controladas de ozono en una cámara cerrada y cuenta con un mecanismo de eliminación del gas residual, lo que permite una gestión segura del proceso.

 

Resultados frente a bacterias y hongos

El dispositivo fue evaluado frente a distintos microorganismos habituales en entornos sanitarios, incluyendo bacterias como Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus o Salmonella typhimurium, así como la levadura Saccharomyces cerevisiae.

Los resultados mostraron reducciones superiores al 90 % en la mayoría de los casos, especialmente en materiales de uso común como mascarillas N95 y protectores faciales.

El ciclo de 30 minutos fue el que alcanzó mayores niveles de reducción microbiana de forma consistente, aunque la eficacia varió en función del tipo de microorganismo y del material tratado.

 

Inactivación de virus en mascarillas y protectores faciales

Uno de los aspectos más relevantes del estudio fue la evaluación frente a virus de interés sanitario como SARS-CoV-2, HSV-1, HBV y AAV.

En el caso del SARS-CoV-2, se observó una reducción de la infectividad del 99,9 % tras ciclos de exposición de 10 minutos a concentraciones controladas de ozono. Resultados similares se obtuvieron con otros virus analizados, lo que refuerza el potencial del ozono como herramienta de amplio espectro.

Estos datos destacan su capacidad para reducir significativamente la carga viral en superficies de EPI, un aspecto especialmente relevante en entornos de alto riesgo.

 

Una alternativa con menor impacto ambiental

Más allá de su eficacia, este tipo de sistemas plantea ventajas desde el punto de vista ambiental.

El uso de procesos que no generan residuos persistentes y que reducen la dependencia de productos químicos permite avanzar hacia modelos de desinfección más sostenibles.

En este sentido, el ozono presenta una ventaja clara: se genera in situ, actúa como agente desinfectante y posteriormente se descompone en oxígeno, sin dejar subproductos duraderos.

 

Conclusión

La desinfección mediante ozono en condiciones controladas demuestra una alta eficacia frente a un amplio espectro de patógenos, incluidos virus y bacterias de relevancia sanitaria.

Su capacidad de actuar en seco, reducir significativamente la carga microbiana en tiempos relativamente cortos y no generar residuos persistentes tras su uso la posiciona como una alternativa de interés en la descontaminación de equipos de protección personal.

Este tipo de soluciones abre la puerta a modelos más eficientes y sostenibles en entornos donde la seguridad microbiológica y la gestión del impacto ambiental son factores clave.

 

Referencia: Adhikari, K., Zhou, E., Khan, M., Goswami, S., Khazaieli, A., Simmons, BA, Awasthi, D., & Verma, SC (2025). Inactivación de patógenos humanos BSL-2 y BSL-3 mediante el desinfectante Trinion de FATHHOME: un método de desinfección en seco rápido y ecológico basado en ozono . Biosafety and Health, 7(4), 245–256. https://doi.org/10.1016/j.bsheal.2025.07.006

¿Virus en aerosoles? El ozono demuestra su eficacia para inactivarlos en el aire

La transmisión de virus a través del aire es una de las principales vías de contagio en espacios cerrados. Los aerosoles, partículas microscópicas que pueden permanecer suspendidas durante largos periodos, facilitan la propagación de patógenos sin que seamos conscientes de ello.

En este contexto, surge una pregunta clave: ¿cómo podemos actuar eficazmente frente a estos virus en el aire?

El ozono se presenta como una de las tecnologías con mayor potencial para la desinfección ambiental, y la evidencia científica comienza a confirmarlo.

 

El reto de los virus en aerosoles

Los virus pueden transmitirse mediante gotas y aerosoles, lo que complica su control en interiores. A diferencia de otras formas de contaminación, los aerosoles:

  • Permanecen en suspensión durante más tiempo
  • Pueden desplazarse con el aire
  • Aumentan el riesgo de exposición en espacios cerrados

Para hacer frente a este problema, se han desarrollado diferentes métodos de control, como la filtración del aire o la radiación ultravioleta. Sin embargo, el ozono destaca por su capacidad para actuar directamente sobre los microorganismos presentes en el ambiente.

 

¿Cómo actúa el ozono sobre los virus?

El ozono es un potente agente oxidante capaz de reaccionar con distintos componentes del virus:

  • Proteínas de la cápside
  • Ácidos nucleicos
  • Estructuras externas

Esta acción provoca alteraciones en su estructura, impidiendo que el virus mantenga su capacidad de infección.

Además, su efecto no solo se produce por contacto directo, sino también por la acción de compuestos reactivos que se generan durante su descomposición.

 

Eficacia demostrada en el aire

El estudio de Tseng y Li (2006) evaluó el efecto del ozono sobre virus en aerosol en condiciones controladas de laboratorio.

Los resultados muestran una tendencia clara:

  • La supervivencia de los virus disminuye de forma exponencial a medida que aumenta la dosis de ozono
  • Se alcanzan niveles de inactivación del 90 % y 99 % incluso con tiempos de contacto cortos
  • Los virus en el aire presentan una alta sensibilidad al ozono

Además, se observó que los virus pueden ser más susceptibles al ozono que otros microorganismos como bacterias o hongos en determinadas condiciones.

 

Factores clave en la inactivación

La eficacia del ozono en la desinfección del aire depende de varios factores:

  • Dosis de ozono: a mayor dosis, mayor reducción viral
  • Tiempo de contacto: incluso exposiciones breves pueden ser eficaces
  • Tipo de virus: la estructura de la cápside influye en su resistencia
  • Humedad relativa: niveles más altos favorecen la inactivación

En particular, una mayor humedad relativa puede mejorar la eficacia del ozono, posiblemente por la generación de compuestos reactivos adicionales.

 

Una herramienta eficaz para la desinfección ambiental

Los resultados de esta investigación refuerzan el papel del ozono como tecnología para el control de virus en el aire.

Su capacidad para reducir rápidamente la carga viral en aerosoles lo convierte en una herramienta especialmente útil en la desinfección de espacios cerrados, donde la calidad del aire es un factor determinante.

 

Conclusión

El ozono ha demostrado ser altamente eficaz en la inactivación de virus presentes en aerosoles, incluso en condiciones de contacto breve. Su acción directa sobre la estructura viral y su capacidad de adaptación a distintos entornos lo posicionan como una solución relevante en estrategias de desinfección ambiental.

La evidencia científica continúa respaldando su uso como herramienta biocida para mejorar la seguridad en espacios compartidos.

 

Referencia: Tseng, C., & Li, C. (2006). Ozone for Inactivation of Aerosolized Bacteriophages. Aerosol Science and Technology, 40(9), 683–689. https://doi.org/10.1080/02786820600796590

Ozono en hidroponía: desinfección del agua que impulsa el crecimiento del cultivo

La reutilización de la solución nutritiva en sistemas hidropónicos es una práctica cada vez más extendida. Sin embargo, este modelo de cultivo plantea un reto importante: mantener la calidad microbiológica del agua sin alterar el equilibrio nutricional ni el desarrollo de la planta.

En este contexto, el ozono destaca como una herramienta especialmente interesante. Su capacidad biocida permite reducir la carga microbiana del sistema y, cuando se aplica de forma ajustada, también puede favorecer la respuesta del cultivo.

Un estudio publicado en Horticulturae analiza este efecto en acelga roja baby cultivada en hidroponía, evaluando cómo influye la aplicación de ozono en la solución nutritiva sobre el rendimiento, la disponibilidad de nutrientes y la respuesta fisiológica de la planta.

 

Desinfección de la solución nutritiva en hidroponía

En los sistemas hidropónicos cerrados, la recirculación de la solución nutritiva permite optimizar el uso del agua, pero también puede favorecer la presencia de microorganismos no deseados.

En este escenario, el ozono aporta un valor diferencial:

  • Actúa como agente biocida frente a bacterias, virus y hongos presentes en la solución
  • No deja residuos químicos, ya que se descompone en oxígeno
  • Permite una desinfección homogénea en todo el sistema

Estas características lo convierten en una solución alineada con modelos de producción más eficientes y sostenibles, especialmente en sistemas de recirculación.

 

Qué observó el estudio en acelga roja baby

El trabajo evaluó diferentes dosis de ozono aplicadas cada dos días durante todo el ciclo de cultivo.

Los resultados muestran un comportamiento muy relevante desde el punto de vista agronómico:

  • Los macronutrientes se mantienen estables en la solución nutritiva
  • Se produce una reducción de algunos micronutrientes, como hierro (Fe) y manganeso (Mn)
  • Aumenta el oxígeno disuelto, mejorando el entorno radicular
  • Las aplicaciones ajustadas ofrecen la respuesta más favorable

Este último punto es especialmente significativo, ya que las plantas tratadas alcanzaron mayor materia fresca y mayor área foliar que el control.

 

Más crecimiento en fases iniciales del cultivo

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que el ozono, además de su función desinfectante, puede contribuir al desarrollo del cultivo cuando se aplica en niveles adecuados.

En la acelga roja baby evaluada, las condiciones de aplicación mejor ajustadas permitieron observar una mejora clara en parámetros clave del crecimiento. Esto sugiere que el ozono puede integrarse no solo como herramienta de control sanitario, sino también como apoyo al rendimiento en determinadas fases del cultivo.

 

Respuesta fisiológica de la planta

El estudio también analizó cómo responde la planta a la aplicación de ozono a nivel fisiológico.

Se observó un aumento en la actividad de enzimas antioxidantes como:

  • Superóxido dismutasa (SOD)
  • Catalasa (CAT)
  • Ascorbato peroxidasa (APX)

Esto indica que la planta activa sus mecanismos naturales de respuesta, lo que forma parte de su adaptación al entorno.

Al mismo tiempo, no se detectaron cambios significativos en la capacidad antioxidante total ni en el contenido de fenoles, lo que aporta una visión equilibrada del efecto del ozono en el cultivo.

 

Aplicación ajustada para obtener los mejores resultados

El estudio pone de manifiesto un aspecto clave para la aplicación práctica: la eficacia del ozono está directamente relacionada con su correcta dosificación.

En acelga roja baby, las condiciones de aplicación más ajustadas mostraron el comportamiento más favorable, combinando el efecto desinfectante con una mejora en el crecimiento.

Esto refuerza la idea de que el ozono, aplicado de forma controlada, permite optimizar el sistema hidropónico sin comprometer el cultivo, adaptándose a las necesidades específicas de cada fase de desarrollo.

 

Conclusión

Los resultados obtenidos en acelga roja baby cultivada en hidroponía muestran que el ozono puede convertirse en una herramienta de gran interés para la desinfección de la solución nutritiva.

Su aplicación permite reducir la carga microbiológica del sistema sin generar residuos, mantener la estabilidad de los macronutrientes y mejorar las condiciones del entorno radicular, especialmente en lo relacionado con el oxígeno disuelto.

Además, cuando se aplica de forma ajustada, el ozono se asocia con una respuesta favorable en el desarrollo del cultivo, lo que refuerza su valor no solo como agente biocida, sino también como herramienta complementaria en la gestión del sistema hidropónico.

En conjunto, este estudio refuerza el potencial del ozono como una solución eficaz, práctica y alineada con una horticultura más eficiente y sostenible, especialmente en sistemas de recirculación donde la calidad del agua es un factor clave.

 

Referencia: Vargas, A. M., Gómez, A. C. S., Hernández-Adasme, C., & Contreras, V. H. E. (2023). Effect of the Ozone Application in the Nutrient Solution and the Yield and Oxidative Stress of Hydroponic Baby Red Chard. Horticulturae, 9(11), 1234. https://doi.org/10.3390/horticulturae9111234

Ozono en semillas y bulbos: desinfección eficaz sin afectar la germinación

La sanidad del material de propagación es uno de los primeros factores que condicionan el éxito de un cultivo. Cuando una semilla o un bulbo arrastran bacterias u hongos, el problema no solo afecta a la nascencia o al desarrollo inicial de la planta, sino que también puede traducirse en pérdidas de rendimiento, menor calidad y más presión fitosanitaria desde el arranque.

En este contexto, el tratamiento con ozono destaca como una alternativa de gran interés frente a otros métodos de desinfección. Un estudio reciente evaluó tanto ozono gaseoso como agua ozonizada sobre semillas de tomate, pepino y trigo, así como sobre bulbos ornamentales, confirmando su capacidad para inactivar distintos patógenos sin comprometer la germinación cuando se aplica en las condiciones adecuadas.

Los resultados refuerzan una idea cada vez más relevante en agricultura: el ozono puede convertirse en una herramienta útil para reducir la carga microbiana del material vegetal desde el inicio, sin dejar residuos y con un enfoque más sostenible que muchos tratamientos convencionales.

 

Por qué es tan importante desinfectar semillas y bulbos

Las semillas y bulbos pueden actuar como vehículo de transmisión de bacterias y hongos capaces de limitar la germinación, debilitar las plántulas jóvenes y favorecer la aparición de enfermedades desde las primeras fases del cultivo.

Además, este problema no se limita a una sola explotación. El intercambio y comercio de semillas o bulbos contaminados puede introducir patógenos en nuevas zonas de producción, aumentando el riesgo de dispersión y dificultando su control posterior.

Por eso, actuar sobre el material de propagación antes de la siembra o plantación no es un detalle menor: es una medida clave para empezar el cultivo con una base sanitaria mucho más segura.

 

El ozono como alternativa a los tratamientos convencionales

Durante años, el tratamiento de semillas se ha apoyado en desinfectantes, fungicidas y bactericidas químicos. Aunque siguen utilizándose, también han impulsado la búsqueda de alternativas más limpias y sostenibles.

Aquí es donde el ozono aporta un valor diferencial. Se trata de un agente oxidante con una elevada capacidad antimicrobiana, capaz de actuar sobre bacterias y hongos sin dejar residuos persistentes, ya que se descompone rápidamente en oxígeno. Esto lo convierte en una opción especialmente interesante cuando se buscan tratamientos eficaces, rápidos y con menor impacto residual.

Además, puede aplicarse de distintas formas según el objetivo del proceso:

  • Ozono gaseoso, con buena capacidad de difusión y penetración.
  • Agua ozonizada, útil en tratamientos por inmersión o remojo.

 

Qué patógenos consiguió inactivar el estudio

El trabajo analizó la eficacia del ozono frente a diferentes patógenos transmitidos por semillas y bulbos en varios materiales vegetales.

En semillas de tomate y pepino, el tratamiento con ozono permitió actuar frente a microorganismos relevantes como:

  • Fusarium oxysporum
  • Clavibacter michiganensis
  • Pseudomonas syringae

En bulbos ornamentales, también se observó una reducción clara de la carga de hongos saprófitos y una disminución de infecciones bacterianas asociadas a podredumbres.

En trigo, uno de los resultados más interesantes fue la reducción de la incidencia de Tilletia caries, causante del carbón común, en condiciones de campo.

 

Una de las claves del estudio: el remojo previo mejora la eficacia

Uno de los hallazgos más relevantes fue que el rendimiento del tratamiento aumentó de forma clara cuando las semillas se remojaban previamente en agua.

En semillas secas, el ozono ya mostraba capacidad de reducir ciertos microorganismos, pero tras un remojo previo de 12 horas, tanto el agua ozonizada como, sobre todo, el ozono gaseoso, lograron una desinfección mucho más intensa.

Esto sugiere que el estado de la semilla influye directamente en la eficacia del proceso. Al humedecerse, la cubierta seminal puede volverse más permeable, facilitando la acción del ozono y mejorando su alcance frente a patógenos presentes en partes más internas.

 

Ozono gaseoso y agua ozonizada: no actúan igual

El estudio también dejó claro que no todas las formas de aplicación ofrecen el mismo rendimiento.

El ozono gaseoso mostró una eficacia superior en la desinfección de semillas, especialmente cuando se aplicó tras el remojo previo. En esas condiciones, consiguió reducir de forma muy marcada bacterias y hongos transmitidos por semilla sin afectar negativamente a la germinación.

Por su parte, el agua ozonizada también ofreció resultados positivos, pero con una eficacia más variable según el patógeno y el tiempo de tratamiento. En bulbos ornamentales, sin embargo, sí mostró un comportamiento especialmente interesante para reducir problemas de podredumbre.

En otras palabras, no se trata solo de aplicar ozono, sino de ajustar correctamente:

  • la forma de aplicación,
  • la concentración,
  • el tiempo de exposición,
  • el tipo de semilla o bulbo,
  • y el patógeno objetivo.

 

Resultados destacados en bulbos y trigo

En bulbos ornamentales, el ozono ayudó a reducir de forma muy significativa tanto la carga fúngica superficial como la incidencia de pudriciones bacterianas durante el almacenamiento.

En trigo, los tratamientos con ozono gaseoso aplicados antes de la siembra redujeron de forma importante la enfermedad del carbón común en campo. En las dosis más eficaces, el comportamiento del ozono fue similar al del fungicida utilizado como referencia en el ensayo.

Además, el estudio observó mejoras en parámetros agronómicos como el rendimiento y el peso de mil granos en las parcelas tratadas con las concentraciones más efectivas.

 

Ventajas del ozono en el tratamiento del material de propagación

A partir de los resultados del estudio, el ozono refuerza su papel como tecnología con gran potencial en la desinfección agrícola por varias razones:

  • Inactiva bacterias y hongos relevantes asociados a semillas y bulbos.
  • No deja residuos persistentes sobre el material tratado.
  • Puede aplicarse en forma gaseosa o acuosa según la necesidad.
  • No afectó a la germinación en las condiciones eficaces evaluadas.
  • Puede llegar a igualar tratamientos convencionales en ciertos escenarios, como se observó en trigo.

 

Conclusión

La desinfección de semillas y bulbos es un paso decisivo para reducir riesgos desde el inicio del cultivo, y este estudio muestra que el ozono puede desempeñar un papel muy relevante en ese proceso.

Tanto el ozono gaseoso como el agua ozonizada demostraron capacidad para reducir patógenos importantes en distintos materiales vegetales, aunque el mayor potencial se observó con el ozono gaseoso cuando las condiciones de aplicación estaban bien ajustadas. Además, todo ello se logró sin penalizar la germinación en los tratamientos eficaces.

En un contexto donde el sector busca soluciones más sostenibles y con menos dependencia de tratamientos convencionales, el ozono se posiciona como una herramienta con gran proyección para mejorar la sanidad del material de propagación y empezar el cultivo con una base más segura.

 

Referencia: Çetinkaya, N., Pazarlar, S., & Paylan, İ. C. (2022). Ozone treatment inactivates common bacteria and fungi associated with selected crop seeds and ornamental bulbs. Saudi journal of biological sciences29(12), 103480. https://doi.org/10.1016/j.sjbs.2022.103480

Ozono en frutas y verduras frescas cortadas: más seguridad y mayor vida útil sin residuos

El consumo de frutas y verduras frescas cortadas no deja de crecer. Ensaladas listas para consumir, frutas troceadas o verduras preparadas ofrecen comodidad al consumidor, pero también plantean un reto importante: mantener su calidad y seguridad durante más tiempo.

Cuando estos productos se lavan, pelan o cortan, sus tejidos quedan expuestos y se aceleran procesos como la oxidación, la pérdida de firmeza o el crecimiento de microorganismos. Esto reduce su vida útil y aumenta el riesgo de contaminación si no se aplican tratamientos adecuados.

En este escenario, el uso de ozono se posiciona como una herramienta eficaz para mejorar tanto la seguridad alimentaria como la conservación del producto.

 

Un producto más cómodo… pero también más sensible

A diferencia de las frutas y verduras enteras, los productos frescos cortados tienen una vida útil mucho más corta. El propio procesado genera pequeñas “heridas” en el tejido vegetal que favorecen:

  • el desarrollo de bacterias, mohos y levaduras
  • el pardeamiento y la pérdida de color
  • la degradación de la textura
  • una mayor velocidad de deterioro

Además, muchos de estos productos se consumen directamente, sin cocinado, lo que hace aún más importante controlar su carga microbiológica desde el procesado.

 

Cómo ayuda el ozono en el procesado de frutas y verduras

El ozono se puede aplicar principalmente en el lavado con agua ozonizada o en el ambiente de almacenamiento en forma gaseosa. En ambos casos, su uso permite actuar directamente sobre uno de los principales problemas de estos productos: la contaminación microbiológica.

Su aplicación en frutas y verduras frescas cortadas permite:

  • reducir la carga de microorganismos en la superficie
  • mejorar la higiene del proceso de lavado
  • disminuir el riesgo de contaminación cruzada
  • prolongar la vida útil del producto

Todo ello con una ventaja clave: el ozono se descompone rápidamente en oxígeno, por lo que no deja residuos químicos en el alimento.

 

Impacto en la calidad del producto

Más allá de la desinfección, uno de los aspectos más relevantes es cómo afecta el tratamiento a la calidad del producto. En este tipo de alimentos, el consumidor percibe rápidamente cualquier cambio en color, textura o aroma.

Cuando se aplica correctamente, el ozono permite mantener parámetros clave de calidad como:

  • el color y la apariencia visual
  • la firmeza del producto
  • las características sensoriales durante el almacenamiento

En algunos casos, también se ha observado una menor velocidad de deterioro y una mejor conservación durante la cadena de frío, lo que facilita su comercialización.

 

Aplicación práctica en la industria alimentaria

Desde el punto de vista operativo, el uso de ozono presenta ventajas claras para empresas del sector hortofrutícola y de procesado de alimentos:

  • se puede integrar en sistemas de lavado existentes
  • mejora la seguridad alimentaria sin añadir sustancias químicas persistentes
  • ayuda a cumplir con estándares cada vez más exigentes
  • permite alargar la vida útil, reduciendo mermas

Además, su uso encaja con la tendencia actual hacia soluciones más sostenibles y con menor impacto en el producto final.

 

Conclusión

El uso de ozono en frutas y verduras frescas cortadas representa una solución eficaz para abordar uno de los grandes retos del sector: mantener la seguridad y la calidad en productos cada vez más demandados por su conveniencia.

Su capacidad para reducir la carga microbiana, prolongar la vida útil y hacerlo sin generar residuos lo convierte en una herramienta de gran valor tanto para la industria como para el consumidor final.

 

Referencia: Botondi, R., Barone, M., & Grasso, C. (2021). A Review into the Effectiveness of Ozone Technology for Improving the Safety and Preserving the Quality of Fresh-Cut Fruits and Vegetables. Foods, 10(4), 748. https://doi.org/10.3390/foods10040748

Ozono en aguas grises domésticas: desinfección y reutilización con menor carga contaminante

La gestión eficiente del agua es uno de los grandes retos ambientales actuales. En este contexto, la reutilización de aguas grises domésticas —como las procedentes de lavamanos o duchas— se presenta como una alternativa interesante para reducir el consumo de agua potable en usos donde no es imprescindible, como la descarga de inodoros o el riego ornamental.

Un estudio reciente publicado en la revista científica Water analiza el uso del ozono acuoso para el tratamiento de aguas grises de baja carga y confirma su potencial como herramienta eficaz de desinfección y mejora de la calidad del agua en sistemas de pequeña escala.

 

El ozono como herramienta de tratamiento del agua

El ozono destaca por su elevada capacidad oxidante, lo que le permite actuar tanto sobre microorganismos como sobre distintos contaminantes presentes en el agua. De hecho, su potencial de oxidación es superior al del cloro, lo que lo convierte en una alternativa muy interesante en procesos de desinfección.

Entre sus principales ventajas se encuentran:

  • su capacidad para inactivar microorganismos;
  • su acción oxidante sobre materia orgánica;
  • la posibilidad de generarlo in situ, sin necesidad de almacenar productos químicos;
  • y el hecho de que no deja residuos persistentes, ya que finalmente se descompone en oxígeno.

Estas características han favorecido su uso en diferentes aplicaciones relacionadas con el tratamiento y la desinfección del agua.

 

Resultados del estudio

Para evaluar su eficacia en aguas grises domésticas de baja carga, los investigadores realizaron pruebas en un sistema que trataba agua procedente de lavamanos mediante un generador de ozono.

Los resultados mostraron mejoras claras en varios indicadores de calidad del agua:

  • reducciones superiores al 65 % en turbidez;
  • reducciones superiores al 65 % en sólidos suspendidos totales;
  • una reducción cercana al 80 % en la demanda bioquímica de oxígeno (DBO₅).

Estos resultados indican que el tratamiento con ozono puede mejorar significativamente la calidad de las aguas grises, facilitando su reutilización en usos no potables como el riego o la descarga de sanitarios.

 

La importancia del tipo de agua a tratar

El estudio también señala que la eficacia del ozono depende en gran medida del tipo de agua y de su carga contaminante. En aguas grises de baja carga —como las procedentes de lavamanos— el tratamiento resulta especialmente eficaz.

Sin embargo, en aguas con mayor contenido de grasas, detergentes o materia orgánica, como las procedentes de cocina o lavandería, pueden ser necesarios tratamientos adicionales para alcanzar niveles adecuados de calidad.

Esto pone de manifiesto la importancia de adaptar el sistema de tratamiento al tipo de agua disponible.

 

Una solución interesante para aplicaciones domésticas

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que plantea el uso del ozono en sistemas compactos y de pequeña escala, pensados para viviendas, edificios o instalaciones con volúmenes moderados de agua.

Gracias a su tamaño reducido y a su capacidad de generación in situ, estos sistemas podrían facilitar la reutilización local del agua, contribuyendo a reducir el consumo de agua potable y a mejorar la sostenibilidad en la gestión de este recurso.

 

Conclusión

Los resultados del estudio refuerzan el papel del ozono como una tecnología eficaz para el tratamiento de aguas grises domésticas de baja carga. Su capacidad para desinfectar y oxidar contaminantes permite mejorar la calidad del agua y facilitar su reutilización en diferentes aplicaciones no potables.

En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos, soluciones como esta pueden contribuir a una gestión más eficiente y sostenible del agua, especialmente en sistemas de pequeña escala.

 

Referencia: Díaz, M. A., Blanco, D., Chandia-Jaure, R., Cataldo-Cunich, A., Poblete, V. H., Aguirre-Nuñez, C., & Almendro-Candel, M. B. (2025). Ozonation for Low-Load Greywater Treatment: A Review and Experimental Considerations for Small-Scale Systems. Water, 17(8), 1195. https://doi.org/10.3390/w17081195

Ozono en carne y productos cárnicos: seguridad alimentaria y mayor vida útil

La carne y los productos cárnicos forman parte esencial de la alimentación en todo el mundo. Sin embargo, su riqueza nutricional y su elevada actividad de agua hacen que también sean productos especialmente sensibles al crecimiento microbiano, lo que puede afectar tanto a su seguridad alimentaria como a su vida útil.

En este contexto, la industria alimentaria lleva años investigando tecnologías de conservación no térmicas que permitan mejorar la seguridad microbiológica sin alterar las características del producto. Entre ellas, el ozono ha despertado un interés creciente por su capacidad desinfectante y por su rápida descomposición en oxígeno, lo que evita la presencia de residuos químicos.

Una revisión científica reciente analiza el uso del ozono en carne y productos cárnicos, evaluando su eficacia para reducir microorganismos y prolongar la conservación de estos alimentos.

 

Por qué la carne es vulnerable a la contaminación microbiana

La carne fresca presenta condiciones muy favorables para el desarrollo de microorganismos:

  • alto contenido de agua
  • abundancia de nutrientes
  • pH adecuado para bacterias y hongos

Además, durante el procesado pueden aparecer diferentes fuentes de contaminación, como:

  • operaciones de sacrificio y evisceración
  • manipulación de equipos o superficies
  • agua de lavado contaminada
  • condiciones de temperatura inadecuadas

Por este motivo, la industria alimentaria aplica distintas estrategias de higiene y conservación para reducir la carga microbiana y prevenir el deterioro del producto.

 

Cómo actúa el ozono frente a microorganismos

El ozono es una forma activa del oxígeno con un alto poder oxidante, lo que le permite actuar como agente antimicrobiano.

Cuando entra en contacto con bacterias u otros microorganismos, oxida componentes esenciales de sus estructuras celulares, como proteínas, lípidos o enzimas. Este proceso provoca daños en la membrana celular y finalmente la destrucción del microorganismo.

Diversos estudios han demostrado su eficacia frente a patógenos relevantes en seguridad alimentaria, como:

  • Escherichia coli
  • Salmonella
  • Listeria monocytogenes

Gracias a este mecanismo de acción, el ozono se ha estudiado como una posible herramienta para mejorar la higiene y la conservación de alimentos.

 

Aplicación del ozono en la industria cárnica

En la literatura científica se describen principalmente dos formas de aplicación del ozono en productos cárnicos: en fase gaseosa o disuelto en agua. Cada una presenta características y aplicaciones diferentes dentro de los procesos de la industria alimentaria.

Ozono gaseoso

El ozono en fase gaseosa se aplica en cámaras o espacios cerrados donde el gas puede entrar en contacto con la superficie de la carne o de los productos cárnicos.

En las investigaciones revisadas se menciona que este tipo de tratamiento puede alcanzar zonas donde otros métodos de desinfección resultan menos eficaces. Según distintos estudios recogidos en la revisión científica, la exposición a ozono gaseoso puede contribuir a:

  • reducir recuentos de bacterias presentes en la superficie de la carne
  • limitar el crecimiento microbiano durante el almacenamiento
  • prolongar la vida útil del producto cuando se combina con refrigeración u otras tecnologías de conservación

Algunos trabajos citados en la revisión reportan reducciones superiores a 1 log en distintos grupos bacterianos, así como una disminución de patógenos como Listeria monocytogenes durante el almacenamiento refrigerado.

 

Ozono en agua (agua ozonizada)

Otra forma de aplicación descrita en la literatura es el uso de agua ozonizada para el lavado de carne o de canales durante el procesamiento.

En este caso, el ozono se disuelve en agua y se utiliza para tratar superficies mediante pulverización, inmersión o lavado.

Según los estudios analizados en la revisión, este método puede permitir:

  • reducir bacterias como E. coli o Salmonella
  • disminuir coliformes y bacterias aeróbicas presentes en la superficie
  • mejorar la calidad microbiológica del producto

En algunos procesos industriales estudiados, el ozono en agua se ha utilizado durante el enfriamiento por inmersión de aves, contribuyendo a disminuir la carga microbiana en la superficie del producto.

 

Factores que influyen en la eficacia del tratamiento

La eficacia del ozono depende de distintos factores relacionados tanto con el proceso como con las características del propio alimento.

Entre los más relevantes se encuentran:

  • concentración de ozono aplicada
  • tiempo de exposición
  • temperatura del proceso
  • tipo de producto tratado
  • presencia de materia orgánica

Por este motivo, los estudios coinciden en que las condiciones de tratamiento deben definirse específicamente para cada producto y proceso, ajustando los parámetros de aplicación para lograr la máxima eficacia sin afectar a la calidad del alimento.

 

Impacto en la calidad de la carne

Además de su efecto antimicrobiano, algunos estudios han analizado cómo el tratamiento con ozono puede influir en ciertas propiedades de la carne, como el color o la oxidación de los lípidos.

Los resultados indican que estos efectos dependen principalmente de la concentración aplicada y del tiempo de exposición. Cuando los parámetros se ajustan correctamente, el ozono permite reducir la carga microbiana y prolongar la vida útil del producto sin afectar de forma significativa a su calidad sensorial.

Por este motivo, la literatura científica coincide en que la aplicación del ozono debe adaptarse a cada producto y proceso.

 

Conclusión

El ozono se ha estudiado como una tecnología prometedora para la desinfección en la industria cárnica, debido a su capacidad para reducir microorganismos y contribuir a prolongar la vida útil de los productos.

Además, su rápida descomposición en oxígeno evita la presencia de residuos químicos, lo que lo convierte en una opción interesante desde el punto de vista medioambiental.

Las investigaciones disponibles muestran resultados prometedores, aunque cada aplicación debe evaluarse de forma específica para garantizar tanto la seguridad alimentaria como la calidad del producto.

 

Referencia: Giménez, B., Zaritzky, N., & Graiver, N. (2024). Ozone treatment of meat and meat products: a review. Frontiers In Food Science And Technology, 4. https://doi.org/10.3389/frfst.2024.1351801

Gas o agua: cómo el ozono prolonga la vida útil de la zanahoria sin afectar su calidad

La aplicación de ozono en postcosecha ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar la seguridad y estabilidad de frutas y hortalizas. Sin embargo, el modo de aplicación y la optimización de los parámetros son factores determinantes para garantizar resultados positivos.

Un estudio publicado en la revista científica internacional LWT – Food Science and Technology evaluó el efecto del ozono aplicado en forma gaseosa y disuelto en agua sobre la calidad postcosecha de la zanahoria (Daucus carota L.), analizando variables clave durante el almacenamiento.

 

Evaluación comparativa: ozono gaseoso y ozono en agua

Los investigadores analizaron:

  • Ozono gaseoso: 0–5 mg L⁻¹
  • Ozono disuelto en agua: 0–10 mg L⁻¹

Se estudiaron combinaciones de concentración, temperatura y tiempo de exposición para evaluar su impacto inmediato y durante el almacenamiento.

 

Calidad preservada tras el tratamiento

Los resultados fueron consistentes y técnicamente relevantes:

  • El O₃ no alteró el porcentaje de pérdida de peso
  • No afectó la firmeza
  • No modificó el color
  • No alteró el pH cuando se aplicó como gas
  • En agua, el pH solo se vio afectado temporalmente dependiendo de concentración y temperatura

Esto confirma que, bajo condiciones optimizadas, el tratamiento no compromete la calidad estructural ni visual del producto.

 

Control fisiológico y aumento de vida útil

Uno de los hallazgos más relevantes fue que el ozono gaseoso evitó el aumento brusco de sólidos solubles durante el almacenamiento (5 días a 18 ± 2 °C y 80 ± 5 % HR).

Este efecto permitió:

  • Mayor estabilidad fisiológica
  • Retraso en procesos asociados al deterioro
  • Aumento de la vida útil de las zanahorias

 

La importancia de la optimización

El estudio subraya que las condiciones de tratamiento deben definirse específicamente para cada producto. El alto poder oxidante del ozono exige ajustar concentración, temperatura y tiempo de exposición para evitar efectos indeseables.

Cuando se aplica correctamente, el ozono se descompone en oxígeno y no deja residuos químicos, lo que lo convierte en una alternativa tecnológica alineada con modelos de producción más sostenibles.

 

Conclusión

La aplicación de ozono —tanto gaseoso como disuelto en agua— puede utilizarse en zanahoria postcosecha sin perjudicar parámetros clave de calidad.

Especialmente el ozono gaseoso demostró capacidad para aumentar la vida útil durante el almacenamiento, reforzando el papel del ozono como herramienta biocida eficaz en la cadena agroalimentaria.

 

Referencia: De Souza et al. (2017). Effects of ozone treatment on postharvest carrot quality. LWT – Food Science and Technology, 90, 53–60. https://doi.org/10.1016/j.lwt.2017.11.057

Ozono en desinfección hospitalaria: hasta un 100 % de inactivación en 15 minutos

La necesidad de sistemas de desinfección rápidos, eficaces y sin residuos se hizo especialmente evidente durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, más allá de situaciones de emergencia, las infecciones asociadas a la atención sanitaria continúan siendo un problema estructural en hospitales y entornos clínicos.

Un estudio publicado en Medicine in Microecology (2022) evaluó la eficacia de un sistema de desinfección en seco basado en ozono gaseoso frente a múltiples patógenos relevantes en sanidad e industria. Los resultados muestran niveles de inactivación superiores al 95 % en tan solo 15 minutos de exposición.

 

Evaluación frente a bacterias y hongos relevantes

El estudio analizó la eficacia del ozono sobre superficies no porosas contaminadas con distintos microorganismos representativos:

  • Escherichia coli
  • Pseudomonas aeruginosa
  • Staphylococcus aureus
  • Enterococcus durans
  • Bacillus subtilis
  • Saccharomyces cerevisiae

Estos organismos fueron seleccionados por su relevancia clínica e industrial, incluyendo bacterias Gram positivas, Gram negativas y hongos.

Tras la exposición a 20 ppm de ozono durante 15 minutos, se observó:

  • Entre 95,42 % y 100 % de inactivación en células vegetativas.
  • 100 % de inactivación en Staphylococcus aureus.
  • Más del 95 % de reducción en hongos como S. cerevisiae.

Incluso con exposiciones de solo 5 minutos, ya se detectaban reducciones significativas de carga microbiana.

 

¿Qué ocurre con las endosporas?

Las endosporas bacterianas representan una de las formas microbianas más resistentes en entornos hospitalarios. Para evaluar este aspecto, se utilizaron endosporas de Bacillus subtilis como modelo.

Los resultados mostraron:

  • 15,57 % de inactivación a los 30 minutos.
  • 27,36 % de inactivación a los 60 minutos.

Aunque la resistencia es significativamente mayor que en células vegetativas, los datos confirman que el ozono presenta actividad esporicida parcial, con margen de optimización en dosis y tiempos de exposición.

 

Ventajas de la desinfección con ozono en seco

Frente a otros métodos habituales (radiación UV, calor, vapor de peróxido de hidrógeno o desinfectantes químicos), el ozono presenta varias ventajas operativas:

  • No requiere agua ni productos químicos adicionales.
  • No deja residuos detectables tras el ciclo.
  • Permite ciclos de desinfección rápidos (15 minutos).
  • Reduce el impacto ambiental asociado a EPI de un solo uso.

Además, el sistema evaluado incorporaba control de presión negativa y conversión catalítica, evitando emisiones externas de ozono durante el proceso.

 

Implicaciones para entornos sanitarios e industriales

La capacidad de lograr más del 95 % de inactivación microbiana en superficies sólidas en tiempos reducidos posiciona al ozono como una herramienta biocida de alto interés para:

  • Descontaminación de equipos de protección individual (EPI).
  • Superficies de alto contacto.
  • Equipamiento hospitalario.
  • Entornos industriales donde no se desea introducir humedad.

Si bien el estudio se centró en superficies no porosas, abre la puerta a futuras investigaciones sobre materiales porosos y configuraciones multicapa.

 

Conclusión

La evidencia científica continúa respaldando el uso del ozono como agente biocida eficaz, rápido y sin residuos en superficies sólidas.

En el contexto actual, donde la resistencia antimicrobiana y la sostenibilidad son desafíos prioritarios, el ozono se consolida como una alternativa tecnológica capaz de combinar eficacia microbiológica con reducción de impacto ambiental.

 

Referencia: Kenneally, R., Lawrence, Q., Brydon, E., Wan, K.H., Mao, J.-H., Verma, S.C., Khazaieli, A., Celniker, S.E., & Snijders, A.M. (2022). Inactivation of multiple human pathogens by Fathhome’s dry sanitizer device: Rapid and eco-friendly ozone-based disinfection. Medicine in Microecology, 14, 100059. https://doi.org/10.1016/j.medmic.2022.100059

Ozono en el tratamiento de harinas: control biocida y seguridad alimentaria sin residuos

Las harinas son un producto especialmente sensible desde el punto de vista sanitario. Tras la molienda, presentan una gran superficie de contacto, condiciones favorables para la contaminación microbiana y un riesgo añadido de deterioro durante el almacenamiento y la manipulación. Garantizar su seguridad sin recurrir a tratamientos químicos agresivos es uno de los grandes retos de la industria alimentaria.

En este contexto, el ozono se consolida como una herramienta con una clara función biocida, capaz de actuar sobre microorganismos presentes en la harina sin dejar residuos, ya que se descompone de forma natural en oxígeno.

 

El riesgo microbiológico en harinas

Durante las distintas fases de procesado y almacenamiento, las harinas pueden verse afectadas por:

  • Bacterias y hongos presentes en la materia prima o en el entorno.
  • Contaminaciones cruzadas durante la manipulación y el transporte.
  • Condiciones de humedad y temperatura que favorecen el crecimiento microbiano.

Estos riesgos no solo comprometen la seguridad alimentaria, sino que también pueden afectar a la estabilidad del producto y a su vida útil.

 

El ozono como agente biocida en harinas

El ozono destaca por su alto poder oxidante, lo que le permite inactivar microorganismos mediante la alteración de componentes esenciales de sus estructuras celulares. En el tratamiento de harinas, esta acción se traduce en una reducción efectiva de la carga microbiana, sin necesidad de añadir sustancias químicas al producto.

A diferencia de otros métodos de desinfección, el ozono actúa como un sanitizante gaseoso, capaz de alcanzar zonas donde otros tratamientos tienen más dificultad, y sin generar residuos persistentes que puedan afectar al destino alimentario de la harina.

 

Ventajas del uso de ozono en el tratamiento de harinas

El interés por el ozono en este ámbito se apoya en una serie de ventajas clave:

  • Acción biocida eficaz frente a microorganismos presentes en la harina.
  • Ausencia de residuos químicos, al degradarse el ozono en oxígeno tras su aplicación.
  • Refuerzo de la seguridad alimentaria, especialmente en productos destinados a consumo humano.
  • Aplicación compatible con procesos industriales existentes, cuando se gestiona de forma controlada.

Estas características permiten integrar el ozono como una herramienta de apoyo dentro de las estrategias de higiene y control sanitario en la industria harinera.

 

Aplicación controlada y preservación del producto

Cuando el ozono se aplica bajo condiciones adecuadas, su efecto se centra en el control microbiológico, contribuyendo a mantener la estabilidad sanitaria de la harina durante el almacenamiento. El uso controlado del ozono permite actuar sobre contaminantes sin comprometer las características del producto ni introducir sustancias ajenas al proceso.

Este enfoque resulta especialmente interesante en un contexto donde la industria busca reducir el uso de tratamientos químicos, mejorar la seguridad y responder a una demanda creciente de procesos más sostenibles.

 

Seguridad alimentaria y enfoque preventivo

Más allá de la reducción puntual de la carga microbiana, el ozono permite adoptar un enfoque preventivo en el tratamiento de harinas. Mantener condiciones sanitarias controladas ayuda a minimizar riesgos, reducir incidencias y preservar la calidad del producto a lo largo del tiempo.

El carácter transitorio del ozono y su descomposición en oxígeno refuerzan su interés como solución alineada con los principios actuales de seguridad alimentaria y sostenibilidad.

 

Conclusión

El uso del ozono en el tratamiento de harinas representa una alternativa eficaz y sin residuos para el control biocida de microorganismos. Su capacidad para reducir la carga microbiana, junto con su integración en procesos industriales y su contribución a la seguridad alimentaria, lo convierten en una herramienta de interés creciente para la industria harinera.

Aplicado de forma adecuada, el ozono permite reforzar la higiene, prevenir contaminaciones y preservar la seguridad del producto, sin recurrir a tratamientos químicos convencionales.

 

Referencia: Da Piedade Edmundo Sitoe, E., Pacheco, F. C., & Chilala, F. D. (2025). Advances in ozone technology for preservation of grains and end products: Application techniques, control of microbial contaminants, mitigation of mycotoxins, impact on quality, and regulatory approvals. Comprehensive Reviews In Food Science And Food Safety, 24(3), e70173. https://doi.org/10.1111/1541-4337.70173