El ozono se ha consolidado como una de las tecnologías más efectivas en el tratamiento de agua potable, gracias a su gran capacidad oxidante. Su aplicación permite eliminar contaminantes difíciles de remover mediante métodos convencionales y mejora cada una de las etapas del proceso de potabilización.
Un ejemplo claro de su efectividad fue documentado en un estudio técnico realizado en la planta de potabilización San Nicolás (Antioquia, Colombia), que abastece a una zona con condiciones retadoras: alta presencia de cianobacterias, metales disueltos y carga microbiológica. Este caso demuestra cómo el ozono actúa de forma integral, no solo como desinfectante, sino como optimizador del tratamiento.
¿Qué logra el ozono en el agua?
Aplicado en una etapa temprana del proceso, el ozono permite:
- Oxidar hierro, manganeso y aluminio, facilitando su remoción
- Eliminar eficientemente microorganismos patógenos, como Escherichia coli y enterococos
- Reducir la materia orgánica natural, clave para evitar la formación de trihalometanos (THMs)
- Mejorar notablemente el color, olor y sabor del agua
- Disminuir el uso de químicos en etapas posteriores (coagulantes y desinfectantes)
Cómo responde el agua al tratamiento con ozono
Durante el estudio, se evaluaron distintas dosis de ozono en el tratamiento del agua cruda. Incluso con cantidades moderadas, los resultados fueron contundentes:
- Se logró la remoción de hasta el 95% de metales disueltos
- La eliminación de bacterias superó el 98% en algunos casos
- Se observó una disminución significativa de la turbidez y los compuestos precursores de subproductos de desinfección
Estos efectos se tradujeron en una mejora integral del proceso y una mayor seguridad del agua potable producida.
¿Y en condiciones más críticas?
El estudio también sugiere que, en escenarios más críticos, una oxidación avanzada (combinando ozono con peróxido de hidrógeno – H₂O₂) podría potenciar aún más la remoción de compuestos resistentes, como pesticidas, fármacos o cianotoxinas.
Esta estrategia también contribuye a reducir la formación de subproductos nocivos durante la cloración final.
Conclusión
Este caso práctico confirma que el ozono es mucho más que un agente desinfectante: es una herramienta clave para modernizar y optimizar el tratamiento de agua potable, incluso en condiciones altamente desafiantes.
Desde la Asociación Ozono España, consideramos esencial difundir estos resultados, ya que refuerzan el papel del ozono como solución técnica eficaz, segura y sostenible en procesos de potabilización a nivel global.
Referencia: Vásquez Vásquez, M., Mira Betancur, R., & Zúñiga-Benítez, H. (2023). Efecto de la aplicación de ozono como preoxidante en el proceso de potabilización en la planta San Nicolás. En Memorias del 2do Congreso Internacional sobre Objetivos de Desarrollo Sostenible (Vol. 1, No. 1, p. 115). Tecnológico de Antioquia I.U.
Disponible en: https://www.tdea.edu.co/images/tdea/galeria/2023_g/MemoriasTdeAodssep2023.pdf#page=116
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