La aplicación de ozono en postcosecha ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar la seguridad y estabilidad de frutas y hortalizas. Sin embargo, el modo de aplicación y la optimización de los parámetros son factores determinantes para garantizar resultados positivos.
Un estudio publicado en la revista científica internacional LWT – Food Science and Technology evaluó el efecto del ozono aplicado en forma gaseosa y disuelto en agua sobre la calidad postcosecha de la zanahoria (Daucus carota L.), analizando variables clave durante el almacenamiento.
Evaluación comparativa: ozono gaseoso y ozono en agua
Los investigadores analizaron:
- Ozono gaseoso: 0–5 mg L⁻¹
- Ozono disuelto en agua: 0–10 mg L⁻¹
Se estudiaron combinaciones de concentración, temperatura y tiempo de exposición para evaluar su impacto inmediato y durante el almacenamiento.
Calidad preservada tras el tratamiento
Los resultados fueron consistentes y técnicamente relevantes:
- El O₃ no alteró el porcentaje de pérdida de peso
- No afectó la firmeza
- No modificó el color
- No alteró el pH cuando se aplicó como gas
- En agua, el pH solo se vio afectado temporalmente dependiendo de concentración y temperatura
Esto confirma que, bajo condiciones optimizadas, el tratamiento no compromete la calidad estructural ni visual del producto.
Control fisiológico y aumento de vida útil
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el ozono gaseoso evitó el aumento brusco de sólidos solubles durante el almacenamiento (5 días a 18 ± 2 °C y 80 ± 5 % HR).
Este efecto permitió:
- Mayor estabilidad fisiológica
- Retraso en procesos asociados al deterioro
- Aumento de la vida útil de las zanahorias
La importancia de la optimización
El estudio subraya que las condiciones de tratamiento deben definirse específicamente para cada producto. El alto poder oxidante del ozono exige ajustar concentración, temperatura y tiempo de exposición para evitar efectos indeseables.
Cuando se aplica correctamente, el ozono se descompone en oxígeno y no deja residuos químicos, lo que lo convierte en una alternativa tecnológica alineada con modelos de producción más sostenibles.
Conclusión
La aplicación de ozono —tanto gaseoso como disuelto en agua— puede utilizarse en zanahoria postcosecha sin perjudicar parámetros clave de calidad.
Especialmente el ozono gaseoso demostró capacidad para aumentar la vida útil durante el almacenamiento, reforzando el papel del ozono como herramienta biocida eficaz en la cadena agroalimentaria.
Referencia: De Souza et al. (2017). Effects of ozone treatment on postharvest carrot quality. LWT – Food Science and Technology, 90, 53–60. https://doi.org/10.1016/j.lwt.2017.11.057