Ozono en el almacenamiento de grano: una alternativa limpia para proteger y conservar sin residuos

El almacenamiento de granos como trigo, maíz, arroz, cebada o leguminosas es uno de los puntos más críticos de la cadena agroalimentaria. Durante esta fase, la presencia de insectos, hongos y contaminantes microbiológicos puede provocar pérdidas significativas, deteriorar la calidad del producto y comprometer la seguridad alimentaria.

Tradicionalmente, estos problemas se han abordado mediante fumigantes químicos. Sin embargo, las restricciones regulatorias, la aparición de resistencias y la creciente demanda de alimentos libres de residuos están impulsando la búsqueda de alternativas más seguras y sostenibles. En este contexto, el ozono se posiciona como una solución tecnológica con una clara función biocida, especialmente interesante para la conservación del grano almacenado.

 

El reto del almacenamiento de grano

Se estima que entre el 20 % y el 40 % de la producción de grano puede perderse durante las fases de postcosecha y almacenamiento. Estas pérdidas están asociadas principalmente a:

  • Insectos propios del grano almacenado.
  • Hongos responsables del deterioro y de la producción de micotoxinas.
  • Condiciones ambientales que favorecen la proliferación microbiana.

Además, existe una dependencia histórica de fumigantes como la fosfina, cuyo uso continuado ha generado preocupaciones por su toxicidad, su impacto ambiental y la pérdida progresiva de eficacia.

 

El ozono como herramienta biocida en el almacenamiento

El ozono es un gas con alto poder oxidante, capaz de inactivar organismos nocivos mediante la oxidación de componentes esenciales de sus estructuras celulares. Gracias a esta propiedad, ejerce una acción biocida eficaz en el control de insectos y microorganismos asociados al grano almacenado.

Una de sus principales ventajas frente a los tratamientos convencionales es que se descompone de forma natural en oxígeno, sin dejar residuos en el producto tratado. Esto lo convierte en una herramienta especialmente atractiva para sistemas de almacenamiento que buscan preservar la calidad del grano y cumplir con criterios actuales de seguridad alimentaria y sostenibilidad.

 

Ventajas clave del uso de ozono en grano almacenado

El interés creciente por el ozono en postcosecha se debe a una combinación de beneficios claros:

  • Acción biocida eficaz en el control de insectos, hongos y otros contaminantes microbiológicos.
  • Ausencia de residuos químicos, eliminando la necesidad de periodos de espera o tratamientos posteriores.
  • Generación in situ, sin transporte ni almacenamiento de sustancias peligrosas.
  • Aplicación flexible, adaptable a distintas escalas, desde pequeños almacenes hasta silos industriales.
  • Enfoque preventivo, contribuyendo a mantener condiciones sanitarias estables durante el almacenamiento prolongado.

De este modo, al limitar el desarrollo de insectos y microorganismos, el ozono contribuye a mantener la integridad y el valor comercial del grano, reduciendo pérdidas asociadas al deterioro y a la contaminación.

 

Aplicación del ozono en el almacenamiento de grano

En la práctica, el ozono puede incorporarse a los sistemas habituales de almacenamiento, facilitando su distribución a través de la masa de grano y favoreciendo una exposición controlada. Además, puede combinarse con procesos ya existentes, como la aireación o el secado.

Cuando se aplica de forma adecuada, el ozono actúa como una barrera frente al deterioro, ayudando a prevenir infestaciones y a limitar el desarrollo de microorganismos sin comprometer la calidad del grano.

 

Prevención, conservación y seguridad alimentaria

Más allá del control puntual de plagas o contaminantes, uno de los grandes valores del ozono es su papel en la prevención. Mantener un entorno controlado durante el almacenamiento reduce el riesgo de infestaciones, limita la proliferación de hongos y contribuye a preservar la calidad sanitaria del grano a lo largo del tiempo.

Este enfoque encaja plenamente con las actuales demandas del sector agroalimentario: menos residuos, mayor seguridad y soluciones sostenibles que permitan proteger la producción sin comprometer la salud ni el medio ambiente.

 

Conclusión

El uso del ozono en el almacenamiento de grano representa una alternativa real y eficaz a los métodos tradicionales basados en fumigantes químicos. Su función biocida, junto con la ausencia de residuos y su capacidad de integrarse en sistemas existentes, lo convierten en una herramienta especialmente interesante para la conservación postcosecha.

Aplicado con criterios adecuados, el ozono permite proteger el grano, prevenir contaminaciones y preservar su calidad, contribuyendo a una gestión más segura y sostenible del almacenamiento agroalimentario.

 

Referencia: Da Piedade Edmundo Sitoe, E., Pacheco, F. C., & Chilala, F. D. (2025). Advances in ozone technology for preservation of grains and end products: Application techniques, control of microbial contaminants, mitigation of mycotoxins, impact on quality, and regulatory approvals. Comprehensive Reviews In Food Science And Food Safety, 24(3), e70173. https://doi.org/10.1111/1541-4337.70173

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