La eliminación eficaz de microorganismos en el aire y sobre las superficies es un reto clave en numerosos entornos cerrados y de uso colectivo. En este contexto, el ozono como biocida ambiental se consolida como una herramienta de alto valor, respaldada por la evidencia científica y por su capacidad para inactivar virus, bacterias y otros microorganismos cuando se aplica bajo criterios técnicos adecuados.
Aunque durante la pandemia de COVID-19 el ozono adquirió una visibilidad especial, su interés no responde a un contexto puntual. Su acción biocida es inherente a sus propiedades físico-químicas y continúa siendo relevante hoy en múltiples ámbitos donde la desinfección ambiental resulta crítica.
La acción biocida del ozono
El ozono es un potente agente oxidante capaz de reaccionar con componentes esenciales de los microorganismos, como membranas celulares, proteínas y material genético. Este mecanismo explica su capacidad para inactivar bacterias, virus y hongos de forma rápida y eficaz.
Una de sus principales ventajas como biocida ambiental es su aplicación en fase gaseosa, lo que permite una distribución homogénea en el espacio y la llegada a zonas de difícil acceso para otros métodos de desinfección. Además, tras completar su acción, el ozono se descompone en oxígeno, sin dejar residuos químicos persistentes.
Evidencia científica en escenarios de alta exigencia
Los estudios realizados en contextos especialmente exigentes permitieron confirmar la elevada sensibilidad de numerosos virus con envoltura lipídica a la acción oxidante del ozono. Estas investigaciones no solo reforzaron el conocimiento previo, sino que ayudaron a definir con mayor precisión los parámetros necesarios para una inactivación eficaz.
Más allá del caso concreto del SARS-CoV-2, la literatura científica pone de manifiesto que el ozono actúa como un biocida de amplio espectro, eficaz frente a distintos tipos de microorganismos, lo que refuerza su valor como herramienta transversal de desinfección ambiental.
Claves para una aplicación eficaz y segura
El uso del ozono como biocida debe basarse siempre en una aplicación técnicamente controlada y responsable. Su eficacia y seguridad dependen de varios factores fundamentales:
- La concentración de ozono alcanzada en el espacio tratado.
- El tiempo de contacto, que junto con la concentración define la dosis total aplicada.
- La humedad relativa, que incrementa notablemente su capacidad desinfectante.
- La ausencia de personas durante el tratamiento, dado que el ozono es tóxico por inhalación.
- La correcta eliminación del ozono residual antes de la reocupación del espacio.
Cuando estos parámetros se respetan, el ozono se convierte en una herramienta biocida eficaz y segura, adecuada para la desinfección del aire y de las superficies en entornos profesionales.
Aplicaciones actuales del ozono como biocida ambiental
En la actualidad, el ozono se utiliza o se evalúa como solución biocida en ámbitos como la sanidad ambiental, el transporte, la industria alimentaria, instalaciones técnicas y otros espacios cerrados de uso colectivo. Su capacidad para actuar de forma homogénea y sin residuos lo posiciona como un recurso complementario de gran valor dentro de estrategias de higiene bien definidas.
No obstante, su uso debe ir siempre acompañado de protocolos claros, formación técnica y cumplimiento normativo, evitando aplicaciones inadecuadas que puedan comprometer tanto la eficacia como la seguridad.
Conclusión
El ozono es mucho más que una tecnología asociada a un momento concreto. Es una herramienta biocida de amplio espectro, con una acción eficaz frente a virus y bacterias, respaldada por la ciencia y con un papel relevante en la desinfección ambiental actual.
Desde la Asociación Ozono España promovemos un uso del ozono basado en el conocimiento, la evidencia científica y la aplicación responsable, poniendo en valor su potencial como solución eficaz y segura cuando se emplea conforme a criterios técnicos adecuados.
Referencia: Grignani, E., Mansi, A., Cabella, R., Castellano, P., Tirabasso, A., Sisto, R., Spagnoli, M., Fabrizi, G., Frigerio, F., & Tranfo, G. (2020b). Safe and Effective Use of Ozone as Air and Surface Disinfectant in the Conjuncture of Covid-19. Gases, 1(1), 19–32. https://doi.org/10.3390/gases1010002
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