El uso del ozono como desinfectante frente al Covid-19 que ha generado un conflicto en Salamanca

Caza de brujas emprendida contra el ozono – Noticia Diario Salamanca24horas.com

En relación con el artículo aparecido en su periódico, “El uso del ozono como desinfectante frente al Covid-19 que ha generado un conflicto en Salamanca”, firmado por J. Soria, como parte interesada, y dado que perjudica a nuestros intereses tanto como favorece los de las empresas de químicos a las que se ha dado voz, queremos hacer una serie de puntualizaciones a las observaciones -evidentemente parciales- que estas han vertido en dicho artículo y que detallamos a continuación “por orden de aparición”:

1.- El uso del ozono no tiene por qué “conllevar un problema”, como dicen, si es aplicado correctamente por profesionales cualificados y los generadores utilizados son de una de las empresas fabricantes que aparecen en la lista del Ministerio.

Comienza el citado artículo hablando de los “problemas que puede conllevar” el uso del ozono. El uso del ozono no tiene por qué “conllevar un problema”, como dicen, si es aplicado correctamente por profesionales cualificados y los generadores utilizados son de una de las empresas fabricantes que aparecen en la lista del Ministerio.

Es obvio que cualquier biocida, en concentraciones altas, como es el caso de los de uso profesional, representa un riesgo si es mal utilizado. Así, los mismos problemas que puede provocar el mal uso del ozono, los puede ocasionar la aplicación de productos químicos, más tóxicos que el ozono, por parte de oportunistas no formados, por mucho que dichos productos estén en una lista del Ministerio, como se empeña en remarcar la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) que el Sr. Soria cita como fuente.

Hasta la actualidad, y durante años, las empresas de ozono y las de Control de Plagas hemos coexistido sin problemas, debido a que nuestros campos de acción eran complementarios, ya que, tradicionalmente, las empresas de Control de Plagas (antes conocido como DDD: Desinsectación, Desratización y Desinfección) se incluían mayoritariamente en las dos primeras “Des”, al no ser la desinfección ambiental obligatoria para los locales de uso público.

Queremos recalcar que hay una diferencia notable, en lo que a desinfección se refiere, entre las empresas asociadas a ANECPLA, y las empresas de nuestra Asociación, OZONO ESPAÑA: nosotros llevamos décadas dedicados a la profesionalización de la desinfección con ozono, tanto en ambientes interiores como en higiene alimentaria, pasando por la potabilización del agua de consumo.

Nuestras empresas no han nacido con la pandemia actual, no somos principiantes en materia de desinfección, como es el caso de la mayor parte de empresas de Control de Plagas, centradas mayoritariamente, como decimos, en el exterminio de roedores e insectos y que, al “ponerse de moda” -por desgracia- la desinfección de ambientes por el maldito coronavirus, han visto ampliado su campo de acción y de negocio, a la vez que han percibido a nuestras empresas, verdaderos especialistas en este campo, como competidores a batir.

2.- Ningún desinfectante ha sido probado contra el virus de la COVID-19

Dicen que “El problema viene cuando el ozono no ha sido verificado aún por la Unión Europea como eficaz contra el Covid-19, según denuncian los profesionales y empresas que utilizan desinfectantes tradicionales”.

Como muy bien saben estos profesionales (o deberían), ningún desinfectante ha sido probado contra el virus de la COVID-19, por el riesgo que ello implica. Lo que sí es cierto es que el ozono, al ser un biocida generado in situ, no estaba contemplado en la anterior directiva de biocidas, y que la regularización que vino a implantar el nuevo Reglamento de Productos Biocidas, el Reglamento (UE) nº 528/2012, ha contemplado este tipo de productos, por lo que en la actualidad el dossier del ozono como sustancia activa biocida, presentado en el año 2015, está en proceso de evaluación; según el mismo Reglamento estipula, durante el periodo de evaluación (periodo transitorio), el ozono puede seguir usándose “como hasta la fecha” (es decir, como se lleva usando más de un siglo).

Por su parte, el Ministerio de Sanidad, indica lo mismo, como bien dicen ustedes, siempre que la empresa fabricante o comercializadora esté notificada según la Disposición Transitoria segunda del RD 1054/2002 y que se respeten las medidas de seguridad correspondientes.

3.- Las motivaciones son más políticas que de otra índole

En cuanto al tema de la sanción que la Xunta de Galicia ha propuesto para Sarria (Lugo), a la que hacen mención, a poco que profundicen en el tema, comprobarán que las motivaciones son más políticas que de otra índole, ya que la Junta no puede ignorar que, dado que el ozono está en periodo transitorio, para su uso no hace falta, de momento, que las empresas aplicadoras estén inscritas en el ROESB, como Ozono España ya ha hecho notar a la propia Xunta de Galicia.

4.- Los bomberos utilizan estos “cañones de ozono” equipados con las pertinentes medidas de seguridad

Evidentemente, al ser partes interesadas, tanto la credibilidad de ANECPLA como la de OZONO ESPAÑA pueden parecer comprometidas, pero que las empresas salmantinas dedicadas a servicios de desinfección pongan en duda la del Cuerpo de Bomberos de su ciudad, cuestionando el trabajo que viene realizando, y que ello se deba, como también apostillan en el artículo, a que “además les están quitando una sustancial porción de trabajo”, nos parece cuando menos, improcedente.

Resulta poco creíble la idea de que gente tan preparada para situaciones de peligro y emergencias como los bomberos, haga mal uso de los generadores de ozono, o desconozca, como sugieren las empresas salmantinas de ANECPLA, cuáles son los EPIs apropiados para cada ocasión. Máxime cuando saben fehacientemente que, en el caso de la desinfección con ozono, son innecesarios, a diferencia de si se usan otros biocidas, ya que no hace falta que haya operarios presentes en el recinto a desinfectar con ozono, por ser el tratamiento programable y completamente automatizado. No obstante, como se indica en el artículo, “Los bomberos utilizan estos “cañones” equipados con las pertinentes medidas de seguridad”, lo que hace aún más injustas las acusaciones de las empresas de ANECPLA.

Dudo mucho que haya, en estas empresas a las que se hace referencia a lo largo del artículo, ninguna con personal más formado y capacitado que el Cuerpo de Bomberos, como muy bien explica don Luis Damián Ramos, jefe del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Salamanca, a quien se da voz en el artículo, al decir: “Por lo tanto, lo que hacen los bomberos es dejar la máquina funcionando con un temporizador en un espacio en el que no haya nadie y esperar posteriormente el tiempo prudencial previamente establecido a partir del estudio del plano del edificio en cuestión”.

Las palabras del jefe de bomberos hacen por completo prescindibles las manifestaciones del señor Monge, presidente de ANECPLA, que dice “verse con la responsabilidad de recordar que este producto (el ozono) no puede aplicarse en presencia de personas, los aplicadores han de contar con los equipos de protección adecuados, ha de ventilarse previamente el lugar a desinfectar antes de su uso, además de que puede reaccionar con sustancias inflamables y producir reacciones peligrosas al contacto con otros productos químicos”, advertencias que, por otra parte, ya constan en los manuales de los equipos, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, y conocen de sobra los bomberos, según se constata en las palabras de D. Luis Damián Ramos, perfectamente formado y capacitado para el uso de estos equipos, que el Cuerpo lleva usando, como él mismo indica, desde 2017, en contra de lo que afirman desde ANECPLA desacreditando su capacitación.

Por otra parte, no comprendemos bien que el Sr. Monge no se vea en la responsabilidad de recordar que los productos viricidas utilizados por las empresas de Control de Plagas y registrados en el Ministerio de Sanidad como de uso profesional, tampoco pueden ser usados en presencia de personas, que los aplicadores deben utilizar, asimismo, equipos de protección adecuados (sin existir la posibilidad de automatizar las aplicaciones), y que se deben guardar los plazos de seguridad apropiados antes de volver a ocupar el recinto tratado.

También debería recordarnos que, en muchos casos, según la toxicidad de dichos productos químicos, es necesaria una limpieza posterior para retirar los residuales depositados en las superficies, cosa innecesaria en el caso del ozono, que no deja residuales de ningún tipo al descomponerse en oxígeno.

De hecho, el señor Monge seguramente no ignora que, en la nota del Ministerio sobre el uso del ozono se dice que “el Ministerio advierte que el ozono al igual que otros biocidas no debe usarse en presencia de personas”, etc.

5.- El ozono no se “diseñó” para la desinfección de aguas residuales, como se indica, aunque se emplea muy eficazmente en este campo, sino que se utilizó en un principio para la potabilización de agua de consumo humano, a finales del siglo XIX.

En cuanto a las palabras de don Javier García Palomo, bioquímico y asesor en gestión de riesgo biológico, puntualizar que el ozono no se “diseñó” para la desinfección de aguas residuales, como él indica, aunque se emplea muy eficazmente en este campo, sino que se utilizó en un principio para la potabilización de agua de consumo humano, a finales del siglo XIX.

Asimismo, el señor García afirma que el uso biocida del ozono no cuenta con estudios para desinfección aérea. Es falso que no se conozcan las dosis necesarias para garantizar la eficacia viricida del ozono, ya que, fuera del nuevo reglamento, existen infinidad de estudios y publicaciones científicas (aparte de la experiencia en la aplicación de un producto que lleva más de cien años en el mercado) sobre los mecanismos de acción del ozono, las dosis y los tiempos necesarios para sus distintas aplicaciones.

La opinión del señor García nos merece todos los respetos. Es, de hecho, tan respetable como la del Ilmo. Sr. D. Ricardo Díaz Martín, decano del Colegio de Químicos de Madrid, especialista en Prevención de Riesgos y catedrático en ingeniería química en la UDIMA, que contradice las afirmaciones del primero en el artículo publicado por Newtral.es con fecha 2 de junio, titulado «Por qué el ozono se puede vender como desinfectante ambiental si aún no está reconocido en Europa como biocida”.

En este artículo, el Prof. Dr. D. Ricardo Díaz dice que: “según el RPB el empleo de ozono está perfectamente autorizado durante el periodo transitorio de evaluación” y que “el simple hecho de que se acepte la evaluación por la ECHA exige cumplir unos requisitos muy exigentes que implican la presentación de pruebas que demuestren fehacientemente su eficacia como biocida cumpliendo estándares concretos y ensayos realizados por laboratorios acreditados en las normas de referencia”. Es decir, que para plantearse la evaluación esta institución ya sabía y sabe que, por ejemplo, “el ozono es un desinfectante efectivo tanto para su aplicación en agua como para el aire (desinfección ambiental)”, de ahí que se permita también su comercialización en este ámbito.

Ver el artículo completo en: https://www.newtral.es/ozono-desinfectante-ambiental-venta-legal-biocida/20200602/

No entramos, insisto, a considerar la opinión de SESA a la que hacen referencia desde ANECPLA (ambas asociaciones estrechamente vinculadas) o del Sr. García Palomo, que son tan respetables como la que expresa el catedrático Díaz Martín y de cuya solvencia no se puede dudar.

6.- Una cosa es denunciar la mala praxis, que por desgracia se da en todos los ámbitos, y otra arremeter, por intereses mercantilistas, contra empresas solventes que ven, una vez más, menoscabado su trabajo de décadas en favor de las empresas de productos químicos.

Por último, Monge asegura que “no podemos dejar pasar por alto los posibles efectos adversos que el uso del ozono para desinfección puede provocar: lesiones sobre el aparato respiratorio, irritación de la piel y daño ocular”.

Nos parece muy oportuna esta advertencia que, como decimos, se hace constar en los manuales de uso de los equipos de ozono como prescribe el Ministerio de Sanidad. Asimismo, nos parecería igual de oportuno que comentara los posibles daños que pueden provocar los productos que usan sus asociados, y que vienen reflejados en las fichas de seguridad de esos productos dada su toxicidad. En efecto, mal usados, estos biocidas son tan peligrosos o más que el ozono sin control.

Una cosa es denunciar la mala praxis, que por desgracia se da en todos los ámbitos, y otra arremeter, por intereses mercantilistas, contra empresas solventes que ven, una vez más, menoscabado su trabajo de décadas en favor de las empresas de productos químicos.

Ángel Manuel Sereno Marchante

Presidente de Ozono España

Ver artículo publicado por el Diario de Salamanca: https://www.salamanca24horas.com/texto-diario/mostrar/2164323/ozono-como-desinfectante-frente-covid-19-generado-conflicto-salamanca

El uso del ozono como desinfectante frente al Covid-19 que ha generado un conflicto en Salamanca

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