Aunque ya lo veamos lejano, el impacto del COVID-19 nos obligó a repensar cómo desinfectar de forma segura y eficaz los espacios de uso colectivo. En ese contexto, el uso del ozono en el transporte público emergió como una alternativa tecnológica de gran potencial. Hoy, gracias a investigaciones como la que te presentamos, sabemos más sobre su comportamiento y eficacia real.
Un equipo de la Universitat Politècnica de València (UPV), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló, Hydrens –spin off de la UJI– y el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA-CSIC) ha publicado un estudio que demuestra la efectividad de la ozonización como un proceso de desinfección válido frente al SARS-CoV-2 y otros virus en transporte público.
El modelo desarrollado por los investigadores fue validado mediante pruebas en laboratorio y en vagones de metro y tranvía, cedidos por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). En ellos se instaló un sistema que inyectaba ozono de forma progresiva hasta alcanzar la concentración deseada, seguido de un proceso de eliminación catalítica del ozono residual, lo que impide su liberación al ambiente y garantiza la seguridad del sistema.
La aplicación del ozono se realiza únicamente con los vagones vacíos, y su principal ventaja es que permite alcanzar zonas donde otros métodos, como la luz ultravioleta, no son eficaces. Esto lo convierte en una herramienta especialmente útil para la desinfección completa de interiores de vehículos.
En cuanto a la eficacia virucida, se emplearon virus sustitutos del SARS-CoV-2 y del norovirus humano: el PEDV (virus de la diarrea epidémica porcina) y el MNV-1 (norovirus murino). Según explicó la Dra. Gloria Sánchez, investigadora del laboratorio VISAFELab del IATA-CSIC, en condiciones de laboratorio se logró una inactivación completa con 100 ppm de ozono durante 25 minutos a 25 °C y 95 % de humedad relativa, y en condiciones reales, con 55 ppm durante 20 minutos a 32 °C y 87 % de humedad. Estos resultados subrayan que la humedad es un factor clave en la eficacia del tratamiento.
Conclusión:
La investigación confirma que el ozono, cuando se aplica siguiendo protocolos adecuados, puede ser una herramienta eficaz, segura y sostenible para la desinfección ambiental en transporte público. Además, sus aplicaciones potenciales se extienden a otros medios como autobuses o incluso aviones. Desde Asociación Ozono España, celebramos que el rigor científico continúe avalando soluciones tecnológicas que contribuyen a la salud colectiva.
Puedes consultar la noticia completa publicada por la Universitat Politècnica de València aquí:
https://www.upv.es/noticias-upv/noticia-13210-ozono-contra-c-es.html
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