El mecanismo de acción del ozono ha cobrado protagonismo en los últimos años como parte de las estrategias de desinfección del aire en espacios cerrados. Gracias a su alta capacidad oxidante, el ozono (O₃) puede neutralizar virus, bacterias y compuestos orgánicos volátiles presentes en el ambiente. Pero ¿cómo se forma esta molécula? ¿Cómo actúa exactamente sobre los microorganismos? ¿Y qué respaldo científico existe sobre su eficacia y seguridad?
- ¿Cómo se genera el ozono?
El ozono no se almacena ni transporta: debe generarse in situ mediante aparatos que aplican una descarga eléctrica (por ejemplo, corona silenciosa) sobre el oxígeno molecular (O₂), separando sus átomos. Estos átomos libres se recombinan con otras moléculas de oxígeno formando ozono (O₃), una molécula inestable y altamente reactiva.
- Mecanismo de acción del ozono en la desinfección del aire
La acción del ozono se basa en su potente capacidad oxidante. Según Grignani et al. (2021), el ozono reacciona con componentes estructurales de bacterias y virus, como las membranas celulares y las envolturas lipídicas, provocando su degradación. Este daño estructural impide que los microorganismos puedan sobrevivir o replicarse, llevándolos a la inactivación.
Este mismo principio se aplica a superficies, donde el ozono altera la estructura de proteínas, lípidos y ácidos nucleicos presentes en los contaminantes biológicos.
- ¿Es seguro su uso?
El estudio de Grignani et al. (2021) también hace énfasis en la seguridad de su aplicación: los beneficios del ozono son evidentes siempre que se utilice en concentraciones adecuadas y sin presencia humana durante el tratamiento. La ventilación posterior garantiza la reducción de los niveles residuales y su conversión natural en oxígeno (O₂), lo que elimina riesgos secundarios.
“Ozone must be used within validated parameters and with adequate ventilation to ensure safety in indoor disinfection applications.” — Grignani et al., 2021
- Aplicaciones reales
- Espacios cerrados de uso colectivo (oficinas, aulas, clínicas)
- Industrias agroalimentarias y bodegas
- Tratamientos de choque ambiental tras presencia vírica o bacteriana
- Conclusión
El ozono representa una solución eficaz, sostenible y científicamente validada para la purificación del aire. Su mecanismo de acción —desde la generación hasta la descomposición segura— lo convierte en un aliado ideal para la higiene ambiental moderna.
Referencia: Grignani, E., Mansi, A., Cabella, R., Castellano, P., Tirabasso, A., Sisto, R., Spagnoli, M., Fabrizi, G., Frigerio, F., & Tranfo, G. (2020). Safe and Effective Use of Ozone as Air and Surface Disinfectant in the Conjuncture of Covid-19. Gases, 1(1), 19-32. https://doi.org/10.3390/gases1010002
Escriba un comentario