La gestión eficiente del agua es uno de los grandes retos ambientales actuales. En este contexto, la reutilización de aguas grises domésticas —como las procedentes de lavamanos o duchas— se presenta como una alternativa interesante para reducir el consumo de agua potable en usos donde no es imprescindible, como la descarga de inodoros o el riego ornamental.
Un estudio reciente publicado en la revista científica Water analiza el uso del ozono acuoso para el tratamiento de aguas grises de baja carga y confirma su potencial como herramienta eficaz de desinfección y mejora de la calidad del agua en sistemas de pequeña escala.
El ozono como herramienta de tratamiento del agua
El ozono destaca por su elevada capacidad oxidante, lo que le permite actuar tanto sobre microorganismos como sobre distintos contaminantes presentes en el agua. De hecho, su potencial de oxidación es superior al del cloro, lo que lo convierte en una alternativa muy interesante en procesos de desinfección.
Entre sus principales ventajas se encuentran:
- su capacidad para inactivar microorganismos;
- su acción oxidante sobre materia orgánica;
- la posibilidad de generarlo in situ, sin necesidad de almacenar productos químicos;
- y el hecho de que no deja residuos persistentes, ya que finalmente se descompone en oxígeno.
Estas características han favorecido su uso en diferentes aplicaciones relacionadas con el tratamiento y la desinfección del agua.
Resultados del estudio
Para evaluar su eficacia en aguas grises domésticas de baja carga, los investigadores realizaron pruebas en un sistema que trataba agua procedente de lavamanos mediante un generador de ozono.
Los resultados mostraron mejoras claras en varios indicadores de calidad del agua:
- reducciones superiores al 65 % en turbidez;
- reducciones superiores al 65 % en sólidos suspendidos totales;
- una reducción cercana al 80 % en la demanda bioquímica de oxígeno (DBO₅).
Estos resultados indican que el tratamiento con ozono puede mejorar significativamente la calidad de las aguas grises, facilitando su reutilización en usos no potables como el riego o la descarga de sanitarios.
La importancia del tipo de agua a tratar
El estudio también señala que la eficacia del ozono depende en gran medida del tipo de agua y de su carga contaminante. En aguas grises de baja carga —como las procedentes de lavamanos— el tratamiento resulta especialmente eficaz.
Sin embargo, en aguas con mayor contenido de grasas, detergentes o materia orgánica, como las procedentes de cocina o lavandería, pueden ser necesarios tratamientos adicionales para alcanzar niveles adecuados de calidad.
Esto pone de manifiesto la importancia de adaptar el sistema de tratamiento al tipo de agua disponible.
Una solución interesante para aplicaciones domésticas
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que plantea el uso del ozono en sistemas compactos y de pequeña escala, pensados para viviendas, edificios o instalaciones con volúmenes moderados de agua.
Gracias a su tamaño reducido y a su capacidad de generación in situ, estos sistemas podrían facilitar la reutilización local del agua, contribuyendo a reducir el consumo de agua potable y a mejorar la sostenibilidad en la gestión de este recurso.
Conclusión
Los resultados del estudio refuerzan el papel del ozono como una tecnología eficaz para el tratamiento de aguas grises domésticas de baja carga. Su capacidad para desinfectar y oxidar contaminantes permite mejorar la calidad del agua y facilitar su reutilización en diferentes aplicaciones no potables.
En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos, soluciones como esta pueden contribuir a una gestión más eficiente y sostenible del agua, especialmente en sistemas de pequeña escala.
Referencia: Díaz, M. A., Blanco, D., Chandia-Jaure, R., Cataldo-Cunich, A., Poblete, V. H., Aguirre-Nuñez, C., & Almendro-Candel, M. B. (2025). Ozonation for Low-Load Greywater Treatment: A Review and Experimental Considerations for Small-Scale Systems. Water, 17(8), 1195. https://doi.org/10.3390/w17081195
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